Mes: febrero 2019

28/02/2019

Room Scapes como herramienta formativa, ¿te atreves?

En los últimos años, una de las actividades de entretenimiento que se ha puesto de moda es la de los Room Scapes. Reunir a un grupo de amigos, sumergirlos en un entorno ficticio y plantearles un reto a través del cual conseguirán una recompensa es la base de estas propuestas. ¿Es posible aplicar la dinámica de los Room Scapes en el ámbito formativo? La respuesta es sí.

Si cuando hablamos de gamificación nos referimos a procesos lúdicos aplicados al aprendizaje, las Room Scapes serían un ejemplo más que claro de estas dinámicas. Y es que la clave de su éxito está en plantear el ciclo formativo como un juego en el que los individuos interactúen no solo a nivel mental sino también físico.

Los Room Scapes pueden ser de cualquier temática pero las premisas que siguen son las siguientes:

Espacio cerrado. Los jugadores se encuentran inmersos en un entorno del cual no pueden salir (una habitación, una sala, etc.). Dicho entorno suele estar inspirado en alguna temática concreta (un castillo, un bosque, la escena de un crimen…).
Planteamiento de la situación inicial. Se explica la existencia de un misterio que éstos deben resolver.
Tiempo limitado. Los jugadores cuentan con un tiempo cerrado para resolver el misterio.
Consecución de pistas. Diversos elementos aparecen a lo largo de la aventura para ir guiando a los jugadores en la resolución del misterio.
Resolución final. Gracias a la interpretación de las pistas se llega a resolver el misterio.

Room Scapes desde el punto de vista formativo

No cabe duda que con el escenario que plantean los Room Scapes se consigue captar la atención del jugador, hacerle ejercitar la mente para entender las pistas y que trabaje en equipo para lograr su objetivo. Estas tres habilidades son básicas para cualquier empleado de una empresa, con lo que es evidente que estas dinámicas ayudarán en el ámbito profesional.

Por tanto, no debe extrañarnos que lo que para la mayoría de la población sea un mero pasatiempo, para algunas compañías se haya convertido en un método formativo de éxito. He aquí algunas de las claves que hacen de los Room Scapes un sistema de aprendizaje óptimo:

Inmersión total. Plantear un escenario y entorno temático ayuda a que el jugador se sienta completamente sumergido en la historia. No hay distracciones, con lo que sus sentidos están focalizados en lo que ocurre en el Room Scape.
Motivación. Plantear retos dentro de un entorno en el que la persona se sienta partícipe aumenta sus ganas de seguir adelante. Y para aprender nuevos conocimientos es necesario sentirse motivado.
Suma de elementos. El hilo narrativo de cualquier Room Scape marca la necesidad de sumar elementos para llegar al final de la aventura. Traducido al ámbito pedagógico, se trata de acumular conocimientos para desvelar el resultado final. La aventura es un proceso de aprendizaje constante para llegar al aprendizaje final.
Trabajo en equipo. Nadie trabaja aislado en una compañía, y fomentar el trabajo en equipo es una de las grandes características de los Room Scapes que luego podrá trasladarse al día a día de la empresa.
Entretenimiento. Está demostrado que con una actividad lúdica se consigue un mayor impacto en el aprendizaje. Los Room Scapes ofrecen diversión a sus participantes mientras aprenden.

La importancia de la narrativa

Como hemos explicado, uno de los elementos básicos de cualquier Room Scape es su capacidad de sumergir al participante en un escenario ficticio del cual se sienta partícipe. Esto nos hace pensar en lo importante que es trabajar el hilo narrativo de toda la actividad para que la aventura no solo sea entretenida sino que tenga sentido.

El trabajo para elaborar cualquier Room Scape es profundo. Se requiere de un grupo de expertos que tracen una aventura donde cada paso tenga un sentido lógico y sea necesario para llegar al siguiente nivel. En el caso del ámbito formativo, hay que tener en cuenta los contenidos que se quieran transmitir para aplicarlos a cada una de las fases o pistas del juego.

Para ayudar en el ámbito de la narrativa, los Room Scapes cuentan con la figura del Game Master. Se trata de un guía que se encarga de que los participantes entiendan dónde se encuentran y qué deben hacer. Este elemento, en el ámbito del aprendizaje, estaría representado por el formador.

Por último, y para que la narrativa no pierda fuerza, también es preciso contar con un tiempo límite. De esta manera los jugadores no pierden interés porque sienten la urgencia de completar su objetivo, lo que les ayuda a seguir motivados y a pensar con urgencia.

Aprendizaje colaborativo y constructivista

Si hay que definir de alguna manera el tipo de aprendizaje que se desprende de una dinámica como la de los Room Scapes, las palabras son colaborativo y constructivista.

Colaborativo. Los jugadores deben trabajar en grupo, ayudarse unos a otros y hacer aportaciones para resolver las pistas. En este sentido, la comunicación es muy importante. También destaca el trabajo de habilidades como la empatía, la flexibilidad, la inteligencia emocional, la actitud… Una serie de soft skills asociadas al factor humano y no al ámbito académico, y que cada vez son más demandadas por las compañías.
Constructivista. El aprendizaje se hace sobre lo aprendido anteriormente. Los participantes deben analizar, relacionar conceptos y adivinar pistas para llegar a la resolución final. Por tanto, se construye conocimiento sobre conocimiento.

Contar con un Room Scape como herramienta formativa es, siempre que cuente con un buen diseño narrativo, sinónimo de éxito. Se potencia la motivación, el aprendizaje, su espíritu de trabajo en equipo y sus habilidades sociales. Y es que hacer que el alumno sea el protagonista de su propio proceso de aprendizaje es uno de los sistemas más efectivos que hay.

Tal y como Zara Stone citando a Scott Nicholson, Profesor de Game Design y Desarrollo en la Universidad de Wilfrid Laurier, «los Escape Rooms crean un momento de pasión alrededor de un tema específico, que puede ser usado como la chispa con la que encender el interés sobre algo en concreto, y que además servirá para que después el participante pueda aprender más sobre este tema».

26/02/2019

Usa la tecnología para entender la labor de tus trabajadores

El estrés, las prisas y la necesidad de ser polivalentes hacen que muchas veces vayamos a ciegas en el trabajo. Nos centramos en cumplir con objetivos y exigimos resultados, muchas veces, sin conocer la realidad del entorno en el que se mueven nuestros trabajadores. A veces se trata de algo más que de tener empatía, pero en este sentido, la tecnología nos puede ayudar. Una buena herramienta para ponernos en la piel de nuestros empleados es la del eye tracking o seguimiento ocular.

Como ya habíamos mencionado en anteriores posts de este blog, el eye tracking es un sistema que permite monitorizar la vista, siguiendo los movimientos de los ojos y analizando los parámetros que se relacionan con un foco de atención. Saber cuánto tiempo nos quedamos mirando en un punto o la trayectoria de nuestros ojos hasta llegar a otro punto son informaciones de mucha utilidad.

Eye tracking en la empresa

El eye tracking tiene diversos ámbitos de aplicación en el mundo empresarial. Por una parte, nos sirve en lo que a medidas de prevención se refiere ya que conocer lo que ve a diario un trabajador permite saber a qué retos, peligros y dificultades se enfrenta cada día. Por otro lado, también nos ayuda a ver la realidad como él la ve en todo lo que se refiere a su relación con la compañía.

Utilizar tecnología que permita el seguimiento ocular nos ayudará a mejorar los procesos, a tomar decisiones de forma más objetiva, a detectar actos inseguros, a reducir errores, a ofrecer formaciones más rápidas y efectivas y, en general, a mejorar el diseño del entorno de trabajo. Teniendo en cuenta estas ventajas, ¿cuáles son los ámbitos de aplicación del eye tracking en una empresa de forma concreta? Los desvelamos a continuación:

Inspección visual. Ayuda a mejorar las tareas de inspección visual.

Evaluación de desempeño. Analiza cómo la persona interacciona con los sistemas en su contexto particular. Es decir, que se evalúan las condiciones reales del trabajador.

Estudios de Señalética. Ayuda a detectar qué se puede mejorar en cuando a señalética dentro de la empresa.

-Transferencia de conocimiento. Permite un seguimiento monitorizado de los trabajadores veteranos con los más noveles. Con ello se ayudará a mejorar y agilizar la transferencia de conocimiento de uno a otro.

Estudios de métodos y tiempos. Realiza un análisis minucioso de las acciones del trabajador mientras lleva a cabo los procesos.

Estudios de usabilidad de sistemas. Analiza y ayuda a detectar las oportunidades de mejora de la relación entre la persona y los sistemas dentro de su contexto.

21/02/2019

Storytelling en organizaciones: El viaje del héroe como referente

A la hora de formar a los trabajadores de una compañía, los métodos que se empleen determinarán en gran medida cómo se asumirán los contenidos. Por eso la gamificación ha ido ganando peso en este sentido, ya que disfrazar de juego el aprendizaje ayuda a su asimilación. El storytelling es una de las herramientas que se emplean en este sentido, y el concepto del viaje del héroe aplicado a las empresas puede resultar de gran ayuda.

Cuando hablamos de storytelling nos referimos al diseño de una historia en la que las personas (en este caso, los empleados) se puedan sumergir y disfrutar. Toda historia que se precie cuenta con la figura de un héroe a quien se le plantea un problema. Tras pasar por pruebas y dificultades, y contar con la ayuda de otros elementos, logrará completar su misión y obtener una recompensa. A este esquema narrativo se le denomina El Viaje del Héroe.

Concepto de ‘Viaje del héroe’

Fue Joseph Campbell quien en su obra The Hero With A Thousand Faces creó el concepto de Viaje del Héroe como patrón narrativo. El personaje protagonista de la historia parte de su mundo ordinario para vivir una aventura dividida en diversas etapas. En ellas encontrará aliados y enemigos, y con la superación de cada una de ellas irá evolucionando gracias a la experiencia y conocimientos adquiridos. En el vídeo que sigue a continuación, What makes a hero? de Matthew Winkler, se explica este concepto de forma clara:

El ‘Viaje del héroe’ aplicado en empresas

Siguiendo con el planteamiento narrativo expuesto, la figura del héroe en esta aventura representará a la empresa en cuestión. La premisa es que dicha empresa necesita cubrir una necesidad y para ello necesita que sus trabajadores se adapten al panorama existente y adquieran el aprendizaje necesario para ello.

Para entender el proceso de la aventura trasladado a la hipotética situación de cambio de una compañía, debemos ver al detalle cada una de las fases o etapas por las que el héroe deberá pasar:

  1. Llamada a la aventura. Ante una necesidad que precisa de un cambio en los métodos de la empresa, hay que buscar un camino (método, sistema, etc.) para conseguirlo.
  2. Ayuda. Por parte de un especialista en la materia que nos ayude a definir la estrategia adecuada.
  3. Inicio del viaje. Salir de la zona de confort con la convicción de afrontar los retos que se plantean. Contamos con las herramientas y la planificación del camino a seguir.
  4. Retos. Cada una de las dificultades o cambios a ejecutar para cumplir con la estrategia definida.
  5. Desafío final. Superar las limitaciones de la empresa para lograr la transformación deseada.
  6. Renacimiento: Superadas las limitaciones y dificultades, la empresa renace renovada.
  7. Recompensa. La solución al problema inicial, una solución que hemos adquirido en cada una de las etapas anteriores. Esta recompensa se hará extensible a toda la organización.
  8. Retorno a la normalidad. Con el aprendizaje adquirido retomamos la actividad habitual de la empresa para aplicar los nuevos conocimientos y estrategias que cubrirán la necesidad planteada al inicio.

En este planteamiento del Viaje del Héroe es también importante contar con un elemento que no hemos mencionado: los aliados. Gracias a ello, será mucho más fácil afrontar los problemas que se presenten a lo largo de este recorrido. ¿Y quién encarna la figura de los aliados? Los trabajadores de la compañía. Si les hacemos sentir integrados en la empresa y se crea un ambiente colaborativo, cualquier desafío que aparezca podrá ser superado. La cultura de empresa, en este sentido, cobra especial importancia.

19/02/2019

Auditorías periódicas para medir los conocimientos de los trabajadores

Estamos de acuerdo en que invertir tiempo y recursos para la formación de trabajadores es necesario y beneficioso para las empresas. Los equipos deben estar en constante formación y hay cuestiones, como las de prevención, que requieren especial dedicación en cualquier compañía. Ahora bien, ¿cómo asegurarnos de que esos conocimientos no caen en el olvido? Efectuar auditorías periódicas es una estrategia que garantiza que lo que se aprenda, no se olvide.

Puede que a priori suene chocante y hasta haya trabajadores que se muestren contrarios a ser ‘examinados’ de ‘lo que saben’. Pero si analizamos esta táctica con detenimiento nos daremos cuenta de que solo aporta beneficios. ¿Cuáles son las ventajas de las auditorías del conocimiento?


-Los recursos formativos se optimizan
-Los contenidos de las formaciones quedan reforzados
-El índice de satisfacción de los trabajadores con las formaciones es mayor
-Los costes que conllevan las acciones formativas quedan reducidos

Tanto la empresa como el empleado necesitan que esas informaciones se asimilen de forma permanente. Si lo que se enseña se aprende bien, no hay motivos para temer a una auditoría de conocimiento.

Caso de éxito real: Auditorías que aumentan la eficiencia, la efectividad y la eficacia

Como ejemplo de la eficacia de las auditorías de conocimiento, citaremos el caso de Industrie Cartarie Tronchetti Ibérica (ICT Ibérica S.L.U.), una gran empresa que produce y comercializa papel tisú para consumo doméstico. En nuestro país, su marca más conocida es Foxy.

Hace ya unos cuantos años que dicha compañía realiza auditorías periódicas para medir el grado de conocimientos de sus trabajadores. De esta forma no sólo se detecta el nivel de asimilación de información, sino que se pueden detectar los puntos a reforzar en materia de formación. Cuando un contenido no se ha asimilado en diversas personas, es posible que esté fallando el sistema de aprendizaje.

El programa Auditorías del conocimiento preventivo puesto en marcha por ICT Ibérica S.L.U. partió con un cuestionario elaborado entre los trabajadores de planta. Las respuestas se analizaban a posteriori por la dirección de la compañía. No obstante, aún se podía mejorar el sistema mucho más.

En colaboración con Prevencontrol, la empresa inició unas auditorías que permitiesen aumentar el nivel de eficacia conseguido con estas encuestas hechas a pie de fábrica. De un sistema manual se pasó a uno digital caracterizado por los siguientes puntos:

Autonomía: el trabajador no depende de nadie para pasar la auditoría
Facilidad: en tan solo tres pasos, la auditoría está hecha.
Flexibilidad: se puede realizar en cualquier momento y en cualquier lugar
Accesibilidad: se puede realizar desde cualquier dispositivo

Los resultados obtenidos con la creación de este sistema de gestión del conocimiento fueron muy positivos. En términos globales, se pasó de cubrir a un 70% de la plantilla a un 100%. También se ahorró en tiempo ya que las horas dedicadas a esta labor fueron de un centenar menos, algo que, a su vez, supuso una reducción de costes económicos.

El desarrollo de este sistema de gestión para realizar auditorías de conocimiento también permitió obtener datos para elaborar estadísticas, comparaciones y obtener conclusiones. Conocer el nivel de participación en la plataforma, los tiempos que se dedican a las auditorías o las informaciones de cada departamento permiten tener una visión tanto global como específica de la compañía.

Pero no solo se ha visto beneficiada la empresa sino también los trabajadores. Esta forma de realizar auditorías es mucho más amena y ha logrado una participación más activa a la vez que una mayor implicación y concienciación. La mejora de los módulos formativos gracias al análisis de datos y la gamificación de los procesos de aprendizaje son algunos de los recursos empleados para mejorar los resultados de las formaciones.

14/02/2019

Cómo evaluar las formaciones dentro de tu empresa

Las formaciones son una herramienta indispensable en cualquier empresa. Que sus empleados adquieran nuevos conocimientos y puedan revisar aquellos ya aprendidos siempre será beneficioso para ambas partes. No obstante, también es preciso saber si esas sesiones de aprendizaje son válidas y qué se puede hacer para mejorarlas. Por eso se recomienda aplicar métodos de evaluación de las formaciones como los que presentamos a continuación.

Lo lógico es que, una vez terminado el curso impartido, se pregunte tanto a los alumnos como al instructor cómo ha sido su experiencia y qué creen que se podría implementar. Sin embargo, hay muchas acciones que se pueden llevar a cabo antes, durante y después de la formación que permiten evaluarla de una forma más precisa.

Fase previa a la formación

El punto de partida de cualquier formación, sea del tipo que sea, es el de planificar y gestionar los contenidos. Antes de nada tenemos que tener claro de qué vamos a hablar y cómo lo vamos a hacer. Además, hay que trazar un calendario para estructurar la materia a explicar de manera que todos los puntos importantes queden explicados.

Una vez hayamos desarrollado los contenidos habrá que preguntarse si cumplen con las necesidades formativas de los empleados. Será preciso realizar un análisis para revisar que las carencias que se han detectado quedan resueltas con la información que se va a ofrecer en las sesiones formativas.

Por último, antes de empezar con la formación habrá que comprobar que las competencias y objetivos son los adecuados según el tipo de formación que queremos impartir. No todas las herramientas son válidas en todas las circunstancias, y por eso habrá que ser minucioso a la hora de elegir el método de trabajo.

Evaluación a lo largo de la formación

Una vez comenzado el proceso formativo, más allá de impartir los contenidos habrá que realizar una labor de observación. Por una parte, deberemos tener en cuenta cuál es la actitud, la dedicación y la motivación que transmiten los alumnos (trabajadores en este caso). ¿Se involucran en las dinámicas? ¿Están atentos durante las explicaciones? El formador deberá estar atento a estos aspectos y evaluar el grado de engagement de los participantes.

Por otra parte, también se deberá establecer un marco de actuación y comunicación continuado. Con esto nos referimos a que tanto el formador como la empresa deberán tener la capacidad y predisposición de adaptar los contenidos en función de las necesidades que surjan. Si los trabajadores quieren abordar un aspecto que no estaba pautado en la planificación, habrá que aunar esfuerzos para dar cabida a ese requerimiento.

Fase posterior a la formación

Una vez terminado el proceso formativo se llevarán a cabo acciones de evaluación de diferente índole. A priori, lo más evidente es realizar unas encuestas de satisfacción a los alumnos para que nos den datos útiles. Los indicadores deberán ayudarnos a analizar qué necesidades no se han cubierto y qué puntos han sido los más destacados. De esta forma se podrá rediseñar el temario para implementar el contenido docente.

Por otra parte, también será preciso realizar un seguimiento continuado de los participantes. Ellos son quienes han estado recibiendo la formación y, por tanto, son quienes mejor pueden opinar. Poner en marcha grupos de trabajo o establecer reuniones que permitan aportar sugerencias e intercambiar opiniones será algo muy beneficioso para futuras formaciones.

Otra propuesta es consultar al propio gestor o formador. La persona que ha estado a cargo de la formación sabe cuáles han sido las variables que han surgido y si ha podido resolverlas o no. Toda la información que éste pueda aportar servirá para modificar y mejorar el temario de cara a las sesiones que estén por venir.

Caso real de evaluación

La forma en que pusimos en marcha este seguimiento fue a través de un Serious Game. Cada una de las intervenciones de los participantes quedaba monitorizada. ¿Con qué intención? Con la de completar el checklist marcado, de manera que podíamos asegurarnos que cada usuario completaba cada uno de los pasos de la formación. Además de ese control, también se obtuvieron datos del uso del recurso formativo y de su aprovechamiento. En definitiva, gracias a este sistema de evaluación basado en un juego serio se pudo saber si la formación había sido un éxito o no.

No cabe duda de que llevar a cabo estrategias de evaluación de los procesos formativos ayudará a mejorar la calidad de los contenidos y a su optimización. Esta inversión de recursos quedará traducida en una calidad del desarrollo del talento en la empresa, haciendo que la compañía crezca a la par que sus empleados.

12/02/2019

Industria 4.0. y Factor Humano, ¿son enemigos?

El mundo, y en especial las sociedades avanzadas, está viviendo la cuarta revolución industrial. Los avances tecnológicos nos presentan realidades inimaginables hasta hace pocos años, y el futuro más cercano se prevé aún más sorprendente. Por eso muchas personas se preguntan, ¿qué papel juegan las personas en este mundo donde la industria 4.0. acabará por dominar? La respuesta es sencilla: el factor humano es algo imprescindible.

La relación entre el hombre y la máquina, dicho de forma popular, siempre ha causado pavor. Existe la creencia de que los aparatos tecnológicos acabarán por sustituir a las personas en diversos ámbitos. Sin embargo, el tiempo ha ido demostrando que esto no es así. El papel de los individuos ha cambiado, sí, pero éstos nunca han dejado de ser necesarios. Y es que el factor humano tan solo lo puede aportar una persona de verdad.

Transformación digital

Ya llevamos unos cuantos años oyendo hablar de transformación digital. El concepto se refiere a la adaptación de los procesos y mecanismos que se han hecho siempre de forma manual al entorno digital. La digitalización de la industria ha demostrado tener grandes beneficios. El ahorro de tiempo, una mayor dinamización, un aumento de productividad o un aumento de las oportunidades de negocio son algunos ejemplos.

Y es que la digitalización permite que lo físico y lo digital se unan en un solo concepto, dando como resultado la industria inteligente. De esta forma, a través de un aparato tangible como una tablet y por medio de un sistema digital podemos realizar acciones que en el pasado eran impensables.

¿Por qué es importante el Factor Humano?

Por mucha maquinaria y tecnología de la que se disponga, hay algo que no se puede obtener artificialmente: el factor humano. Las cualidades que puede aportar una persona, como la conciencia, la creatividad, el sentido común o las capacidades sociales, son inherentes a los individuos. Por tanto, una máquina no puede ofrecerlas, y mucho menos sustituir al ser humano.

Diversos estudios apuntan a que en un futuro no muy lejano las cualidades que más se demandarán en las compañías no obedecerán a conocimientos concretos sino a cualidades humanas. Saber manejarse en las relaciones sociales, tener habilidades creativas, poseer espíritu de liderazgo o tener capacidad de resolución de conflictos no es algo propio de las máquinas sino de las personas.

Tan solo aquellas empresas que sepan equilibrar la balanza entre los conceptos de industria 4.0 y factor humano serán las que tengan éxito. En este sentido no hay extremos que valgan: ni triunfarán aquellos que se sustenten en la digitalización ni aquellos que se queden anclados a los mecanismos del pasado.

Design Thinking: Cómo integrar el factor humano en la industria 4.0.

Teniendo en cuenta que el panorama actual se rige por la digitalización y que el factor humano es algo de lo que no se puede prescindir, la cuestión es cómo unir ambos conceptos con éxito. Nadie dijo que fuese un proceso fácil, la verdad, pero se trata de una integración necesaria para todos, tanto para las empresas como para sus empleados.

El Design Thinking se presenta como una herramienta dirigida a fomentar la innovación en las organizaciones. Esta metodología se centra en las personas y en sus habilidades y capacidades, destacando cualidades como la creatividad, la empatía o el pensamiento visual. Si integramos este concepto con los avances tecnológicos, sustentados en el avance de las neurociencias y en el desarrollo de dispositivos neurotecnológicos, los resultados pueden ser asombrosos.

He aquí algunos ejemplos de lo que la integración de ambas realidades puede aportar:

• Maximizar la eficacia y la eficiencia de los procesos productivos.
• Conseguir una integración real del factor humano a nivel de procesos, productos y modelos negocio.
• Satisfacer las expectativas reales de las personas dentro de la cadena de valor.
• Sincronizar el desarrollo del talento con la introducción de tecnologías digitales.
• Detectar las necesidades y expectativas latentes, aquellas que son inconscientes o imposibles de verbalizar y que pueden resultar claves para alcanzar los objetivos.

No cabe duda que el mundo que se presenta ante nuestros ojos ofrece infinidad de posibilidades gracias al entorno digital. No obstante, el factor humano sigue siendo y será indispensable para lograr el éxito de cualquier proyecto.

07/02/2019

Gamificación y Serious Games para formar en movilidad y seguridad en la conducción

Hay personas que debido a su trabajo deben pasar muchas horas al volante, moviéndose de un lado a otro para cumplir con sus tareas. Además, muchos de los trabajadores se desplazan a sus compañías por medio de sus vehículos particulares. Por tanto, es evidente que las empresas deben contar con planes de movilidad que favorezcan al empleado y que, a su vez, beneficien a la empresa. Y una buena alternativa para la formación en movilidad y seguridad en la conducción viene de la mano de la gamificación y los serious games.

Seamos sinceros: la carga de trabajo, el estrés, las responsabilidades y las prisas, entre otros elementos, juegan en nuestra contra cuando nos ponemos ante el volante. Nuestra atención no siempre es la requerida y en un segundo de distracción podemos sufrir un accidente. En este sentido, la formación es muy importante para que los trabajadores no solo adquieran unos hábitos de conducción saludables y sostenibles, sino para que también desarrollen sus capacidades en conducción predictiva.

Movilidad y Seguridad en la Conducción + Gamificación

Como ya hemos comprobado en posts anteriores, la gamificación se presenta como una gran metodología de aprendizaje y formación en el ámbito de la salud y seguridad laboral. La dinámica de los juegos ayuda a captar la atención de los participantes y hacer que adquieran los conocimientos que se les ofrecen de una forma dinámica y divertida. Y en en el caso de la formación sobre seguridad en la conducción no iba a ser menos.

Las propuestas que se pueden desarrollar en este sentido mediante serious games son diversas. Citamos tres ejemplos a continuación:

  • Conducción preventiva. En este juego se fomentaran las actitudes preventivas para que los participantes puedan anticiparse a los hechos y así evitar que se produzcan accidentes.
  • Distractores. En este caso el juego pondría a prueba la capacidad de reacción del jugador. Incluye elementos distractores a modo de imprevistos. Con esta dinámica se reforzaría su atención.
  • Gestión de emociones. En este serious game se plantearían situaciones donde el jugador debería aprender a gestionar sus emociones. Recordemos que saber manejar el estrés durante la conducción es una herramienta muy importante.

Cualquiera de estas propuestas basadas en la gamificación proporciona un aprendizaje directo para el alumno. Con una base académica y pedagógica, el propio jugador se da cuenta de si ha asumido los conocimientos que se le han dado en la formación o si necesita seguir interaccionando con el serious game.

Ejemplo real: The Safe Way

Como apuntábamos al inicio, las compañías cada vez tienen más en cuenta la necesidad de formar en términos de movilidad y seguridad, sean del ámbito que sean. Un ejemplo de gamificación que en Prevencontrol desarrollamos para el Departamento de Prevención de Ferrer es el serious game llamado The Safe Way. ¿En qué consiste esta formación gamificada?

Un tablero virtual nos muestra una escena propia de cualquier ciudad: edificios, carreteras, zonas verdes y vehículos. El jugador deberá desplazarse entre las diversas construcciones con la finalidad de acceder a los contenidos de la formación y sumar puntos, una estrategia de competición que ayuda a motivar e incentivar la participación (concepto de “recompensa”).

The Safe Way presenta una dinámica mediante la cual, y a través de un click, se pone en práctica todo lo aprendido sobre movilidad, seguridad en la conducción, gestión del tiempo, ergonomía, etc. El alumno (o trabajador) tiene la libertad de ir explorando el tablero cuando quiera hasta completar todos los retos que se le plantean. Una formación en movilidad y seguridad al volante dinámica, entretenida y, sobre todo, eficaz.

Scroll to top