Mes: marzo 2019

28/03/2019

El método del caso como forma de aprendizaje en SST (II)

Usar casos prácticos como estrategia de aprendizaje resulta, además de ameno, efectivo. Ya lo pudimos comprobar en un post anterior donde hablamos de en qué consiste el método del caso en formaciones. A continuación, ahondaremos más en este tipo de enseñanza para ponerla en práctica en cuestiones de salud y seguridad en el trabajo (SST).

El hecho de usar situaciones reales como escenario de actuación ayuda a que el alumno se involucre en mayor medida en la resolución. Además, también nos permite diseñar las condiciones que necesitemos en cada caso para incidir en los aspectos que queramos trabajar.

El método del caso posee unas características que veremos a continuación desde el punto de vista formativo y aplicado, en este caso, en SST.

Práctica VS Teoría

En el ámbito de SST tan importante es la formación a nivel teórico como la que se basa más en la práctica. Es importante que el alumno conozca los procedimientos que debe seguir en caso que sea necesario. Pero también es preciso que sepa ponerlos en práctica a la hora de la verdad. Por eso, la simulación de casos reales es tan destacada.

Lo primero que hay que hacer es recrear un contexto laboral en el que se de una situación de riesgo. El alumno deberá observar y valorar, en función de lo aprendido, qué medida de seguridad debe llevar a cabo. En este sentido, la guía del formador es muy necesaria para indicar si va por buen camino o no.

Investigación focalizada

Cuando ocurre un accidente o siniestro en un entorno laboral es necesario investigar las causas. Resolver cómo y por qué ha sucedido ayudará a poner las medidas oportunas para que eso no vuelva a ocurrir.

El método del caso nos permite recrear situaciones que ya hayan ocurrido o imaginadas, y trasladarlas a entornos de fábricas, oficinas, etc. La investigación focalizada nos ayudará a dedicar el máximo de esfuerzos en objetivos concretos.

Trabajo colaborativo

El método del caso se caracteriza por dos fases de trabajo: la primera de ellas a modo individual y la segunda de forma colectiva. Primero hay que estudiar el contexto y las variables que lo componen. Estas últimas serán las que lleven al alumno a una conclusión u otra. Una vez tenga una idea formada, deberá compartirla con el grupo para contrastarla.

Las formaciones ganan mucho en dinamismo cuando se requiere del trabajo colaborativo. Además, se fomenta el espíritu comunicativo y crítico, aparte de fomentar la investigación de soluciones en equipo y llegar a un punto común.

Representaciones realistas

Como hemos dicho, la práctica es esencial en el método del caso. Una buena estrategia es la de la representación de las condiciones de trabajo para que el alumno se sienta inmerso en la historia en la que está participando. Las estrategias gamificadas son muy adecuadas en este sentido, ya sean online o en el mundo real.

Las representaciones realistas permiten que el alumno ponga a prueba su capacidad resolutiva y proactiva ante la situación en la que se encuentra. Por otra parte, le permitirá potenciar sus habilidades y conocimientos mediante esa práctica real.

Los scape rooms son una muy buena opción de representación realista. Como ya comentamos en un post anterior donde analizamos los beneficios de los scape rooms aplicados al ámbito de la formación, se trata de actividades que empujan a investigar a la vez que se aprende.

Desarrollar una formación efectiva

Si queremos emplear el método del caso como estrategia formativa debemos tener en cuenta los cuatro puntos desarrollados a lo largo de este post. No obstante, también es importante que centremos los esfuerzos en elaborar un proceso formativo bien estructurado donde la información sea útil y no deje lugar a vacíos. El storytelling cobra gran peso en esta fase de diseño de la formación tan útil en los ámbitos de prevención de riesgos.

26/03/2019

Aprende a gestionar tu estrés gracias a los dispositivos wearable

Vivimos en una sociedad estresada. Ya no se trata de la epidemia del futuro sino que es la del presente. Los datos de la OMS lo corroboran: nueve de cada 10 españoles padecieron de estrés durante el año 2017. El origen puede ser diverso pero en las sociedades avanzadas, el estrés laboral es una de las enfermedades que va en aumento y que comporta grandes riesgos para la salud. ¿Sabías que los dispositivos wearable podrían ayudarnos a una mejor gestión del estrés?

A priori parece que una cosa no tiene relación con la otra, pero enseguida veremos que eso no es así. Cuando hablamos de wearables nos referimos a los dispositivos vestibles con un microprocesador que hemos incorporado en nuestro día a día. Un reloj que cuenta las calorías que hemos quemado o una app que monitoriza nuestro descanso nocturno son un buen ejemplo.

Cada vez nos interesamos más por contar con datos concretos y cuantificables que hagan referencia a nuestra salud. La representación gráfica y clara de cómo evolucionamos nos hace más conscientes de los puntos que debemos cuidar más, y eso es algo reflejado en la tendencia del Corporate Wellness.

Bienestar promovido en el trabajo

Las empresas son cada vez más conscientes de este fenómeno y ya se han interesado en participar de ello. Los planes de Bienestar Corporativo de diversas compañías han apostado, por ejemplo, por el uso de pulseras de actividad para sus trabajadores. De esta manera, hacen que el usuario se acostumbre a llevar un control sobre su salud mental y física. Los trabajadores aprenden a cuidarse a través de la monitorización, la competición y la gamificación.

Este control de diversos parámetros relacionados con la salud ayuda a que la persona adquiera un compromiso de cuidarse. Las cifras exactas le ayudarán a llevar a cabo acciones para modificarlas y mejorarlas. Los beneficios se verán claramente: un aumento de la productividad, de la eficiencia laboral, una reducción del absentismo así como de los costes sanitarios.

La importancia de gestionar el estrés

Como apuntábamos más arriba, el estrés es una de las enfermedades más extendidas y con peores consecuencias del mundo en el que vivimos. Sus efectos en el ámbito laboral son tan extensos que abarcan desde la irritabilidad a la falta de concentración, pasando por una disminución de la productividad o un aumento de los accidentes laborales. Por eso, es importante detectarlo y ponerle freno.

En este sentido, los wearable no se han quedado atrás y han sabido ponerse al servicio de esta problemática. Existen dispositivos diseñados para monitorizar tanto el estrés como determinadas emociones y, de esta manera, aprender a gestionarlos.

A continuación citamos algunos de ellos:


Spire
Contempla los patrones de respiración. Se basa en estudios que avalan la incidencia de la capacidad del Mindfullness en la salud física o mental en un entorno laboral.


WellBe
Mide la variabilidad de la frecuencia cardíaca para determinar el nivel de estrés. También pone al alcance herramientas que ayuden a reducirlo. Los ejercicios de respiración o la meditación son un buen ejemplo.

Thync
Se trata de un parche que trabaja el estrés y el estado emocional. Lo hace estimulando los nervios de la cabeza y el cuello mediante pequeños impulsos eléctricos. Realiza dos tipos de vibraciones: las energéticas activan la liberación de adrenalina del cerebro, y las relajantes, que reducen el nivel de estrés.


Pip
Basado en la medición de la Actividad Electrodérmica de la piel. En este caso no se hace una monitorización continua de las variables relacionadas con el estrés, sino que se realiza un control una o dos veces al día. La gestión de los resultados se lleva a cabo mediante una aplicación gamificada.

Los dispositivos wearable ayudan tanto a la detección como a la gestión de situaciones y estados de estrés. La medición de los parámetros psicofisiológicos es ya de por sí un instrumento de toma de conciencia para los trabajadores. Por otra parte, el hecho de poder plantear actividades como trabajar la relajación en el entorno laboral o resolver situaciones complejas en distintos escenarios, también ayuda a que las personas gestionen el estrés. Los programas de salud laboral deben contemplar su eficacia para incorporarlos como herramientas de trabajo en este sentido.

21/03/2019

El método del caso como forma de aprendizaje en SST (I)

Las formaciones en Salud y Seguridad en el Trabajo (SST) son esenciales para que los trabajadores tomen conciencia y sepan cómo actuar para evitar riesgos. No obstante, no todos los métodos de aprendizaje son igual de eficientes ni generan el mismo interés. Una buena estrategia es la que emplea ejemplos y situaciones reales para que el alumno interiorice mejor los contenidos. Estamos hablando del método del caso.

En un día corriente en la oficina, Javier se levanta de su escritorio y se dirige a la sala de café. Por el camino tropieza y cae el suelo, lesionándose un tobillo de manera que no puede ni ponerse en pie. Esto le podría ocurrir a cualquiera porque siempre hay riesgos en el entorno laboral. Formar a los equipos exponiendo casos de este estilo es una estrategia muy efectiva y productiva.

Así nació el método del caso

Ejemplificar con casos reales o que podrían darse en realidad es una estrategia formativa que recibe el nombre de método del caso. Nació en el año 1914 en la Universidad de Harvard, concretamente en la Escuela de Derecho. En esos momentos surgió la necesidad de enseñar a los alumnos con situaciones prácticas que los situasen en posibles escenarios reales.

¿Cuál era la finalidad? Por una parte, que los alumnos fuesen capaces de fundamentar sus líneas de pensamiento. Por la otra, que pudiesen tomar decisiones a partir del estudio de situaciones determinadas.

La forma de organizarse fue la siguiente: un grupo de alumnos estaba bajo la supervisión de un grupo de observadores. Los profesores prepararon un caso real o ficticio como escenario sobre el cual los alumnos tenían que interactuar. De esta manera, los estudiantes que realizaban la práctica tenían que poner los cinco sentidos para lograr la mejor resolución del caso.

Una estrategia que se ha expandido

El método del caso nació en el ámbito del derecho y a día de hoy se sigue utilizando como método de aprendizaje por sus buenos resultados. Tan solo tenemos que fijarnos en este fragmento de la serie Suits donde se representa una simulación de un caso en la que cada personaje adopta un papel distinto.

Como podemos ver, el método del caso no solo sigue vigente sino que además se ha expandido a otros sectores como el de las Escuelas de Negocios. De hecho, esta metodología es aplicable a cualquier enseñanza donde se requiera del trabajo colaborativo.

A continuación, citamos los cuatro puntos clave para el desarrollo del método del caso:

Fase de estudio del caso. Revisión y contextualización de la situación.
Fase de valoración. Detectar los puntos clave que pueden haber llevado a esa situación.
Fase para contraste. Se contrasta la información con el resto de participantes, se formulan opiniones y se ponen en común posibles soluciones.
Fase para la reflexión teórica. Para establecer los contenidos y puntos teóricos de aprendizaje que se derivan del estudio del caso.

La primera y segunda fase, es decir, la del estudio del caso y la de la valoración del mismo, se suelen hacer de forma individual. Una vez preparadas, se prosigue con la fase tercera y cuarta con un desarrollo en grupo. En estas fases se contrastaran las informaciones de los participantes y se obtiene la valoración del docente.

Simuladores de casos online

El componente participativo en este método de enseñanza es muy alto, pero eso no quiere decir que tenga que ser siempre presencial. Desde hace un tiempo se han desarrollado simuladores de casos online para que la gente pueda participar desde cualquier lugar e interactuar con otras personas sin estar necesariamente en el mismo lugar físico. Los entornos virtuales han ayudado a que el método del caso sea aplicable como estrategia elearning.

Como hemos podido comprobar a lo largo del post, este sistema de formación equilibra tanto la parte teórica como la práctica. Gracias a la estrategia de situarnos en contextos específicos, se puede ayudar a que el alumno aprenda de una forma más eficaz. El método del caso es muy útil en formaciones en seguridad y salud en el trabajo, algo que veremos más en detalle en el próximo post.

19/03/2019

Endomarketing o cómo hacer que tus trabajadores se enamoren de tu empresa

En la vida no hay nada mejor que hacer las cosas con pasión. Creer en lo que estamos diciendo y vivirlo como algo propio es esencial para llegar a los demás. En las empresas son conscientes de ellos y por eso cada vez más emplean esfuerzos en acciones de endomarketing. Y es que, logrando que tus trabajadores se enamoren de lo que hacen conseguiremos que los resultados sean mejores de lo esperado.

Cuando hablamos de endomarkting nos referimos a la rama del marketing que trabaja no de hacia el exterior sino hacia el interior de la empresa. Conseguir que los agentes que la conforman se impregnen de su esencia y hagan su trabajo con sentimiento y pasión es algo básico a día de hoy.

El endomarketing puede tener tres enfoques:

Motivador. Las acciones están destinadas a motivar y satisfacer a los empleados. Así se mejorará la productividad.
Ventas. La estrategia pasa por ayudar a desarrollar la orientación al cliente de los trabajadores. De esta manera conseguirán aumentar las ventas.
Ambiente laboral. El objetivo es mejorar la relación entre trabajadores y de éstos con la empresa.

Endomarketing como herramienta transversal

A día de hoy, los esfuerzos en este sentido se focalizan en conseguir que los trabajadores den lo mejor de sí. El enfoque de las técnicas de endomarketing busca que los empleados se sientan motivados para que esto se traduzca en mejores resultados gracias a una mejora del espacio de trabajo.

En este escenario, vemos claro que el principal activo de una compañía es su equipo humano. Contar con trabajadores competitivos, comprometidos, motivados y proactivos es lo mejor que le puede pasar. Y ya no solo por generar un buen ambiente de trabajo sino porque de puertas hacia afuera también transmitirán ese amor por la empresa donde trabajan.

Veamos un ejemplo que retrata a la perfección lo que explicamos. Se trata de un fragmento de la película “Esa voz es una mina”, un film de 1956 con Antonio Molina como protagonista. En el minuto 2:45 el empresario afirma “Lo que pasa es que el día que yo pregunto a ese trabajador por la salud de su nene, ese día pega 150 etiquetas más…”, evidenciando los resultados del endormarketing aún sin ser conscientes. La respuesta del minero, Antonio Molina, certifica los resultados de esta técnica: “No lo hará con esa intención, pero yo mañana me lío a picar y dejo la mina sin carbón”.

A tener en cuenta antes de poner en marcha una estrategia de endomarketing

Como ocurre con cualquier campaña de marketing al uso, en endomarketing habrá que diseñar un plan específico según las necesidades de cada empresa. No existe un plan estándar que sirva para todas, y por eso habrá que invertir un tiempo a realizar un diagnóstico de la situación de la compañía. ¿Qué necesita? ¿Cuáles son sus fortalezas y sus debilidades? Solo conociendo la realidad de la compañía se podrá realizar un plan de endormarketing efectivo y a medida.

Una buena estrategia de endomarketing aportará mejoras en las ventas, en la productividad, en la salud, en la seguridad, y disminuirá los costos, la rotación de personal y de conflictos. Trabajar el sentimiento de los trabajadores hacia la empresa nos ayudará no solo a sacar lo mejor de ellos sino a retener el talento que tengamos en nuestros equipos.

14/03/2019

Tres razones de peso para usar la realidad virtual como herramienta de formación

La tecnología avanza a pasos agigantados y eso permite que el ser humano tenga una vida más cómoda y opte a mayores recursos. Cada novedad que aparece en el mercado es susceptible de mejorar nuestro día a día en todos los ámbitos, incluido el de la educación. Por eso sería absurdo ignorar el potencial que tiene en este ámbito una herramienta de la que cada vez se habla más: la realidad virtual.

Y es que para aprender, la realidad virtual constituye un instrumento con diversas cualidades que benefician al usuario. Poco a poco irá introduciéndose en nuestra sociedad, aunque ya comienza a tener aplicaciones, sobre todo en el mundo empresarial. ¿Qué hace que la realidad virtual sea una buena herramienta de aprendizaje?

Estas son las tres razones básicas que lo explican y que desarrollaremos a continuación:

  1. Lleva el aprendizaje a la práctica
  2. Crea experiencias de aprendizaje inmersivas
  3. Supera los límites de la realidad

Llevar el aprendizaje a la práctica

Cada método de enseñanza tiene sus particularidades pero no podemos negar que la práctica es algo fundamental. Todo aprendizaje debe tener una fase en la que el alumno pueda desarrollar los conocimientos adquiridos. ¿Qué mejor manera que hacerlo con la realidad virtual, donde las consecuencias negativas son nulas?

Y es que la realidad virtual se basa en la experiencia del usuario quien, por medio de unas gafas, se sumerge en un mundo creado donde puede poner en práctica lo que quiera. Eso sí, al tratarse de un mundo irreal, no hay riesgo de cometer fallos con consecuencias de gravedad. De esta manera, la formación se vuelve dinámica y participativa, y ayuda a incentivar la parte crítica y el lado más creativo de los alumnos.

Crear experiencias de aprendizaje inmersivas

Tal y como hemos comentado, al crear un mundo ficticio en el que el alumno se puede sumergir, se da la oportunidad de que viva la experiencia como si fuese real. Esto puede aplicarse en procesos de aprendizaje que no dan opción a unas prácticas como tales. Por ejemplo, pongamos por caso que un trabajador debe realizar una reparación de riesgo. Si usamos la realidad virtual, estamos permitiendo que el individuo viva las condiciones reales de la operación sin ponerse en riesgo a sí mismo. Tener la posibilidad de inmersión es muy favorecedor ya que ayudará a que la gente se familiarice con las situaciones de riesgo que pueden vivir. Y esto, al final, les dará mayor destreza y confianza a la hora de actuar en una situación real.

En Prevencontrol diseñamos un simulador de riesgo eléctrico en la que el usuario debe realizar una reparación en condiciones de peligro. Para lograrlo, debía seguir las pautas preventivas y realizar los pasos correctos marcados. Gracias a este simulador el trabajador puede practicar en un entorno seguro de cara a situaciones de emergencia futuras. Dicho proyecto fue presentado con éxito en el primer Serious Game Camp que se llevó a cabo en Terrassa el pasado 27 y 28 de septiembre de 2018.

Superar los límites de la realidad

La realidad virtual no solo nos permite la inmersión en un mundo ficticio sino que nos da la oportunidad de acceder a escenarios a los que cualquier ser humano no podría llegar en la vida real. Por ejemplo, imagínate trabajando en otro planeta donde pudieras moverte levitando sobre una tabla. Gracias a la realidad virtual se puede crear ese escenario y hacer que el usuario lo viva como si fuese de verdad. En el ámbito de la formación, esta superación de los límites da la posibilidad de experimentar y crear sin frenos.

Oasis, el mundo virtual presentado por Ernest Cline en Ready Player One (2011) nos dibuja esta situación en la que el ser humano vive y experimenta cosas que en la vida real son imposibles. En Oasis, con el paso del tiempo, la gente ha pasado a vivir en ese mundo alternativo donde trabajan y desarrollan sus actividades diarias sin límites de ningún tipo.

A día de hoy la tecnología no permite algo de tales dimensiones pero con el tiempo… nunca se sabe. Lo que es seguro es que recursos como estos, utilizados de forma correcta, suponen una gran herramienta formativa en cualquier ámbito.

Que la realidad virtual nos garantice una vivencia experiencial, una práctica y una superación de los límites conocidos es la clave para que sea un recurso tan preciado en el terreno de la formación. Además, centrar el foco del protagonismo en el alumno y darle el control también es algo único en su proceso de aprendizaje.

12/03/2019

La importancia de la gestión emocional en las organizaciones

Las emociones. Tan humanas, tan comunes y sin embargo tan temidas por nosotros mismos. Vivimos en una sociedad donde la gestión emocional no es algo que se aprenda en los colegios. Es más, su importancia suele relegarse al ámbito de la psicología cuando, en realidad, las emociones deberían ser trabajadas desde que somos niños. Porque no hay nada más propio en el ser humano que sus emociones. Es por eso que las organizaciones deben aprender a gestionarlas de forma correcta en beneficio de sus trabajadores y de la propia compañía.

La esfera emocional es inseparable del ser humano. Las cosas que ocurren a nuestro alrededor nos afectan en mayor o menor medida, siempre. El problema nace cuando no sabemos realizar una gestión de lo que sentimos, y se agrava cuando en vez de afrontar dichas emociones, las negamos.

Es por eso que es preciso profundizar en la gestión emocional para afrontar situaciones problemáticas o duras. Esta es la única manera de garantizar nuestro bienestar porque, nos guste o no, todos somos humanos.

Gestión emocional en las compañías

Las compañías se componen de trabajadores. Las personas que a diario realizan sus labores, sean las que sean, son el motor para que las empresas marchen bien. Por eso resulta sorprendente que a nivel empresarial no se tengan en cuenta las emociones de los equipos ni se invierta tiempo y recursos en trabajar en gestión emocional. No hay que olvidar que cualquier cosa que nos ocurra, aunque sea fuera del ámbito laboral, nos afectará a nivel emocional. Es imposible desprendernos de esa parte inherente a nuestra existencia, a nuestra condición de humanos.

El mundo de los negocios se mueve en un escenario donde la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad son elementos presentes constantemente. Pero los responsables de las organizaciones no pueden ignorar la importancia del ámbito emocional de sus equipos. Desde la Seguridad Basada en la Organización o HOP se trabaja la gestión emocional no solo a nivel individual, sino entendiéndola como una cuestión social de la organización.

Agilidad emocional, la clave para equilibrar nuestro mundo interior

Una de las premisas a tener en cuenta en lo que a gestión emocional se refiere es la denominada Agilidad Emocional. El concepto hace referencia a los pequeños cambios que podemos hacer en nuestro día a día y que tienen mucho más peso del que imaginamos. Y es que para lograr nuestro bienestar interior, no es necesario proponerse un gran reto. Al contrario, lo más efectivo es ir avanzando poco a poco con pequeñas acciones que nos motiven y nos hagan sentir poderosos.

De ello habla, precisamente, la psicóloga estadounidense Susan David. Su trabajo se basa en transmitir que alcanzaremos nuestros objetivos gracias al trabajo que hagamos de nuestro mundo interior (tanto los pensamientos como las emociones). La agilidad emocional es la que nos permitirá llegar al éxito tanto a nivel personal como profesional. De ello habló en la charla que ofreció en la TEDWomen 2017 que se llevó a cabo en Nueva Orleans, y donde dejó claro que tanto las personas como las organizaciones deben invertir recursos en trabajar la gestión emocional.

07/03/2019

Aprendizaje basado en problemas (ABP) al estilo «Elige tu propia aventura»

De los problemas también se aprende. ¿Cuántas veces habremos oído eso cuando se nos ha planteado una situación complicada en la vida? Y razón no le falta a la frase. De hecho, existe un método de Aprendizaje Basado en Problemas (ABT) que ha demostrado su efectividad en la adquisición de nuevos conocimientos. Además, también permite desarrollar las propias habilidades del alumno, tal y como veremos a continuación.

El método tradicional de enseñanza ha sido el siguiente: el maestro expone unas informaciones que el alumno aprende y que luego aplica en situaciones reales o prácticas ficticias. El ABP invierte el orden de los factores y no solo altera el producto, sino que lo mejora.

El nacimiento del ABP

La idea surgió en la Escuela de Medicina de la Universidad de McMaster, en Canadá. En los años 60 un grupo de alumnos graduados iba a realizar su primera operación. Es evidente que, con el título bajo el brazo, habían adquirido todos los conocimientos que les otorgaban la consideración de médicos, pero hubo algo con lo que no contaron: su reacción ante un problema real.

Porque simular una situación de riesgo en clase es una cosa, pero tener el temple y las herramientas para resolverla cuando ocurre de verdad es otra. La falta de habilidades para llevar a cabo esa intervención fue la que dio pie al nacimiento del Aprendizaje Basado en Problemas.

Invertir el orden del aprendizaje

La metodología del ABP es la siguiente: se plantea una problemática y los alumnos deben proponer cómo resolverla. Para ello han de identificar las necesidades de aprendizaje y buscar la información que les servirá para solventarlo. Por tanto, quien aprende se convierte en el protagonista de todo el proceso.

El Aprendizaje Basado en Problemas ayuda a que el alumno pueda desarrollar sus capacidades y su potencial. Las herramientas que adquiera le serán muy útiles en la vida real, donde no contará con la seguridad o tranquilidad de saber que el problema que tiene ante sí es simulado. Las personas que aprendan con esta metodología adquirirán conocimientos, aptitudes y habilidades, además de desarrollar su interacción social.

Y es que no debemos olvidar que las pruebas de ensayo-error han sido clave para la evolución del conocimiento en cualquier ámbito. Equivocarse también es aprender, y hacerlo de forma empírica, basándonos en la experiencia y con un papel activo es lo que nos propone el ABP.

Caso de ABP aplicado en Prevencontrol

En Prevencontrol hemos diseñado una solución e-learning que se basa en la estructuración y resolución de problemas al más puro estilo “Elige tu aventura”. Como ocurría en aquellas colecciones de libros, el participante deberá ir tomando decisiones y en función de lo que elija ocurrirán unas cosas u otras.

El usuario deberá meditar bien antes de tomar un camino y su decisión le llevará a una circunstancia que se le podría presentar en el día a día de su empresa. Por tanto, por medio de todas las decisiones que se vayan tomando se llegará a una situación final que será más o menos positiva. El camino recorrido habrá constituido un aprendizaje.

05/03/2019

Ergonomía participativa: un método para mejorar la productividad

La ergonomía participativa es un procedimiento que ayuda a prevenir los trastornos musculoesqueléticos que pueden derivarse de la actividad laboral. Está probado que llevar a cabo un programa de este tipo no solo ayuda a que haya menos accidentes y absentismo, sino que mejora la productividad. A continuación, pasamos a desgranar cuáles son las claves para llevar a cabo estas intervenciones.

Nadie está a salvo de los riesgos por carga física en el trabajo. Por eso es tan importante prestar atención a las capacidades físicas de los empleados así como a las condiciones de su entorno. Una estrategia básica cuando hablamos de ergonomía participativa son los conocidos como Ergo Grupos. ¿Sabes en qué consisten?

Ergo Grupos, la clave para mejorar la ergonomía

Los Ergo Grupos son programas que se basan en el trabajo en un espacio conjunto. En ellos participan trabajadores de distintos departamentos de la empresa con idea de que se fomente la cultura de empresa y las ideas y soluciones se apliquen de forma global.

La selección de los participantes ha de ser estudiada, aunque también es muy importante definir la dinámica del grupo. No hay que olvidar que el hecho de no ver resultados tangibles, el tiempo que se puede tardar en aplicar las novedades o tener diversos asuntos en paralelo puede dificultar la implementación de las mejoras ergonómicas.

Los Ergo Grupos se organizan en ciclos de trabajo que duran cuatro semanas, aunque en función de las necesidades de cada empresa se pueden adaptar de una forma u otra. Cada uno de estos ciclos se divide en tres fases que pasaremos a detallar a continuación.

Detectar. En una reunión llamada Sprint Planning Meeting se plantean los retos de carácter ergonómico que hay que solventar. En función de la complejidad, duración e importancia que tengan se establecerá la prioridad de actuación y el tiempo en que deben ser resueltos. Durante las dos semanas que siguen se analizan e identifican las necesidades y se presentan las conclusiones en una nueva reunión.

Generar. Es la segunda etapa de los Ergo Grupos. Consiste en abordar de forma material tanto la búsqueda como la valoración de las alternativas a nivel técnico (aparatos, material…), organizativo (turnos de los trabajadores, descansos, etc.) y personal (trabajar en la sensibilización hacia buenas prácticas en el trabajo).

Implementar. Parte de la última reunión de grupo donde se diseña una planificación para implantar las medidas que se han considerado oportunas en las fases anteriores. Esta fase cierra el ciclo de trabajo.

Resultados de los Ergo Grupos

Poner en marcha un proceso de ergonomía participativa aporta, como hemos podido ver, muchos beneficios hacia la empresa. Pero más allá de las decisiones e implementaciones que de allí puedan surgir, hay otros aspectos a valorar que también se desprenden de esta metodología:

  • Se establecen ciclos de trabajo estables. Teniendo claras las necesidades de los clientes se implementa el número de acciones.
  • Los ciclos de trabajo se estandarizan. Disponemos de un mes para llevar a cabo los retos y está comprobado que se consigue reducir ese Lead time en un 50%.
  • Reducción de despilfarros o sobrantes sobre todo en cuestiones de inventario, del sobreproceso y de la sobreproducción.
  • Desarrollo de una cultura ergonómica dentro de la organización.
  • Se integra la ergonomía en todas las fases de producción.
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