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07/03/2019

Aprendizaje basado en problemas (ABP) al estilo «Elige tu propia aventura»

De los problemas también se aprende. ¿Cuántas veces habremos oído eso cuando se nos ha planteado una situación complicada en la vida? Y razón no le falta a la frase. De hecho, existe un método de Aprendizaje Basado en Problemas (ABT) que ha demostrado su efectividad en la adquisición de nuevos conocimientos. Además, también permite desarrollar las propias habilidades del alumno, tal y como veremos a continuación.

El método tradicional de enseñanza ha sido el siguiente: el maestro expone unas informaciones que el alumno aprende y que luego aplica en situaciones reales o prácticas ficticias. El ABP invierte el orden de los factores y no solo altera el producto, sino que lo mejora.

El nacimiento del ABP

La idea surgió en la Escuela de Medicina de la Universidad de McMaster, en Canadá. En los años 60 un grupo de alumnos graduados iba a realizar su primera operación. Es evidente que, con el título bajo el brazo, habían adquirido todos los conocimientos que les otorgaban la consideración de médicos, pero hubo algo con lo que no contaron: su reacción ante un problema real.

Porque simular una situación de riesgo en clase es una cosa, pero tener el temple y las herramientas para resolverla cuando ocurre de verdad es otra. La falta de habilidades para llevar a cabo esa intervención fue la que dio pie al nacimiento del Aprendizaje Basado en Problemas.

Invertir el orden del aprendizaje

La metodología del ABP es la siguiente: se plantea una problemática y los alumnos deben proponer cómo resolverla. Para ello han de identificar las necesidades de aprendizaje y buscar la información que les servirá para solventarlo. Por tanto, quien aprende se convierte en el protagonista de todo el proceso.

El Aprendizaje Basado en Problemas ayuda a que el alumno pueda desarrollar sus capacidades y su potencial. Las herramientas que adquiera le serán muy útiles en la vida real, donde no contará con la seguridad o tranquilidad de saber que el problema que tiene ante sí es simulado. Las personas que aprendan con esta metodología adquirirán conocimientos, aptitudes y habilidades, además de desarrollar su interacción social.

Y es que no debemos olvidar que las pruebas de ensayo-error han sido clave para la evolución del conocimiento en cualquier ámbito. Equivocarse también es aprender, y hacerlo de forma empírica, basándonos en la experiencia y con un papel activo es lo que nos propone el ABP.

Caso de ABP aplicado en Prevencontrol

En Prevencontrol hemos diseñado una solución e-learning que se basa en la estructuración y resolución de problemas al más puro estilo “Elige tu aventura”. Como ocurría en aquellas colecciones de libros, el participante deberá ir tomando decisiones y en función de lo que elija ocurrirán unas cosas u otras.

El usuario deberá meditar bien antes de tomar un camino y su decisión le llevará a una circunstancia que se le podría presentar en el día a día de su empresa. Por tanto, por medio de todas las decisiones que se vayan tomando se llegará a una situación final que será más o menos positiva. El camino recorrido habrá constituido un aprendizaje.

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