Últimas Noticias

29/01/2019

El secreto de la formación mediante videojuegos y aventuras gráficas

En cuestiones de formación es necesario innovar y saber sorprender a los alumnos para que los contenidos que se ofrecen sean asumidos de forma más eficaz. La gamificación ha demostrado que el sistema de videojuegos es una gran herramienta para el aprendizaje, destacando entre ellos las aventuras gráficas. ¿Qué es lo que las convierte en un buen instrumento para formar a los equipos? Su narrativa.

La narrativa es un elemento importantísimo dentro de cualquier dinámica gamificada. Que exista una historia y que el trabajador se sienta no solo implicado en ella, sino que se sumerja en su entorno, es algo indispensable para que la formación sea un éxito. A continuación, explicamos cuáles son los elementos que componen una narración y el porqué de su relevancia.

La historia

El juego da inicio con el planteamiento de una situación que irá cambiando a medida que avance la partida. La historia sobre la que se desarrollan las acciones es la base para comenzar la “aventura” formativa, en este caso, en forma de videojuego. Estas historias pueden estar basadas en películas, en cómics, en novelas…

El protagonista

En toda aventura gráfica tiene que existir un protagonista. Él será quien experimente las aventuras que le depara la historia y por medio de quien el jugador irá descubriendo todo lo que el videojuego le tenga preparado. Por lo general, es el jugador quien controla al protagonista, siendo éste su avatar.

Los objetivos

Este tipo de aventuras se componen de misiones, puzles y acertijos que se deben resolver para poder proseguir con la historia. Por tanto, el jugador se ve obligado a tener que explorar y usar el pensamiento deductivo para resolver los problemas que se le plantean. Esta es la gran diferencia entre las aventuras gráficas y los videojuegos basados simplemente en la acción.

Propuestas formativas basadas en aventuras gráficas

Viendo los elementos que componen una aventura gráfica se pueden desarrollar propuestas formativas que capten la atención de los jugadores y les ayuden a la inmersión en este mundo ficticio. La historia es la base, como ya habíamos comentado, y bastará con encontrar los elementos que a lo largo de la aventura ayuden a que el personaje avance mientras aprende.

El jugador deberá interaccionar con el mundo que se plantea y resolver las problemáticas que aparezcan para poder avanzar. El pensamiento lógico y la exploración serán los recursos que éste empleará para descubrir cómo resolver los enigmas que entorpecen el desarrollo de la historia. Tomemos como ejemplo The Secret of Monkey Island (1990, LucasFilm Games).

Este es uno de los videojuegos más conocidos en lo que a aventuras gráficas se refiere. Con piratas y fantasmas como protagonistas, la historia tiene a un protagonista, Guybrush Threepwood, a quien el jugador guía por medio de los comandos (en la parte inferior de la imagen). El jugador selecciona con el mando una de las zonas del escenario que le aparece en pantalla y al pulsar en ella y elegir uno de los comandos, le aparece una información de relevancia para continuar con su aventura. A partir de ahí, deberá aplicar la lógica y pensar en el significado de la pista que se le ha dado.

LETO, accidentes laborales en versión cómic

Otro ejemplo de construcción de una narración lo vemos en el cómic de LETO, cuyo protagonista, Leto Sanz, debe iniciar una investigación para averiguar qué ha sido lo que ha desencadenado un accidente laboral. Como elementos de la historia tenemos a un equipo de trabajadores, un escenario concreto y unas herramientas y objetos muy concretos que tienen relación con el siniestro ocurrido.

Este tipo de historia podría ser perfectamente adaptable a una aventura gráfica de PRL con la que formar, por medio de la gamificación, sobre cuestiones de salud y seguridad laboral.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Scroll to top