HOP

30/07/2019

SAFETY-II: El enfoque de la seguridad y del factor humano

Ya lo decía el psicólogo norteamericano Dwayne Dyer: “Si cambias la forma en que miras las cosas, las cosas a las que miras cambian”. Y es que en cuestiones de seguridad siempre hemos tendido a focalizar la mirada en el problema y buscar como responsable a la persona. Pero la estrategia HOP y el SAFETY-II no contempla el factor humano como el problema sino como la solución. Esa es la forma de abordar cuestiones de prevención y salud y seguridad en el trabajo que hay que adoptar.

Paradigmas que han cambiado esquemas mentales

En el campo del Marketing existe una historia, real o no, que siempre se cuenta para ejemplificar lo que es el “Costumer Centric” (que el cliente sea el centro). Nos situamos en Alaska, año 1975. Una lujosa cadena de productos llamada Nordstrom recibió la visita de un cliente muy enfadado. Quería el reembolso del dinero que pagó por unos neumáticos que no habían cumplido con sus expectativas y que se habían gastado antes de lo previsto. Nordstrom accedió a devolverle el dinero… a pesar de que en esa tienda no se vendían neumáticos. Esta historia es un ejemplo de la estrategia antes mencionada donde se potencia la experiencia del usuario y se acepta que no todos los clientes son iguales. Por tanto, personalizar el servicio o producto y mantener la comunicación es la clave.

Otra historia paradigmática, en esta ocasión acaecida en el año 1997 en la sede central de la consultora estratégica McKinsey & Company, Inc en NYC. Se trabajó en que la cultura organizacional fomentase la felicidad, el compromiso, la compensación, la conciliación, etc. de los trabajadores. Aquí empezó a acuñarse el concepto de “Gestión de talento”. La cuestión planteada fue qué se debe hacer para retener a X persona en vez de qué se puede obtener de X persona.

Avancemos en el tiempo. Año 2016, Ginebra. Un grupo de expertos publica a través de la International Organization for Standardization (o más conocida por sus siglas ISO), la norma 27500 bajo el titulo de la “Organización Centrada en el Ser Humano”. Hablamos de un standard que promueve que las organizaciones se centren en el ser humano, un enfoque se ha extendido, obviamente, en el ámbito de la seguridad, salud y bienestar de los trabajadores.

Del SAFETY-I al SAFETY-II

El concepto de SAFETY-I en términos de seguridad se ha caracterizado por conseguir el menor número de accidentes posible. El foco de atención se posa en la ausencia de seguridad y centrando la atención en aquello que falla. Una concepción que nos lleva a un enfoque reactivo donde se transmite una idea errónea sobre el factor humano: El problema son las personas.

SAFETY-II se aleja de esto. Siguiendo la premisa de los paradigmas expuestos más arriba, lo que se hace es centrarse en analizar el comportamiento de los humanos en casos adversos. Se pasa de “evitar que algo vaya mal” a “garantizar que todo vaya bien”.

Esta perspectiva de seguridad se centra en lo que se logra, en los éxitos, y se mide contando los casos en que las cosas salen bien. Se trata de una gestión de la seguridad proactiva donde las personas son la solución.

Las organizaciones actuales, al igual que nuestra sociedad, se están centrando en poner en acento en el factor humano, algo que nos lleva directamente a la estrategia HOP (Human and Organizational Performance) que abordamos (y abordaremos) en otros posts.

23/07/2019

Estrategia HOP: Equipos de aprendizaje basados en la experiencia real

Cuando hablamos del Human and Organizational Performance, denominado comúnmente como HOP, nos referimos a una forma de entender y gestionar el comportamiento humano en los puestos de trabajo. Una de las estrategias que mejor funcionan en este sistema organizacional es la de los equipos de aprendizaje. Gracias a la experiencia de los que participan, tanto buena como mala, se logran avances aplicables a diversos ámbitos. El de la Seguridad y Salud en el trabajo, que es el que nos interesa, no está exento de ello.

Aceptar el error

Uno de los puntos clave por los que aboga la estrategia HOP es por la de aceptar los errores que cometemos. Y es que ya lo advierte el dicho popular: “De los errores se aprende”. La intención es asumir esos fallos como oportunidades de aprendizaje. Convertir la experiencia en nuevos conocimientos que nos servirán para mejorar en el ámbito laboral.

Con esta filosofía, el trabajador pasa de ser un agente pasivo a un agente activo. Sus acciones cuentan y de ellas siempre puede extraer algo positivo. Las conclusiones que se extraigan de su experiencia irán en beneficio de la organización. Y no solo eso, sino que ayudarán a minimizar las consecuencias de los futuros (e inevitables) errores humanos.

Equipos de aprendizaje

Dentro de la estrategia de gestión del comportamiento humano HOP distinguimos los equipos de aprendizaje. Se trata de grupos de individuos que ponen en práctica el método de análisis de las experiencias previas. Se trata de que cada individuo haga su aportación y que de ahí se extraigan unas conclusiones que se puedan aplicar para la mejora de la organización. Ese análisis ha de ir acompañado de una búsqueda de soluciones colectiva, es decir, en equipo.

El objetivo de los equipos de aprendizaje no es, en ningún caso, la búsqueda de culpables cuando acontecen los errores. Al contrario, lo que se quiere es identificar nuevas defensas que fortalezcan a la compañía. La suma de visiones subjetivas aporta muchos beneficios y opciones que un individuo solo no contemplaría. En este sentido, los equipos de aprendizaje dejan la teoría de lado y se dedican a analizar la situación en base a los hechos ocurridos.

Equipos de aprendizaje

Las tres claves para que los equipos de aprendizaje funcionen

Como ya hemos señalado, la de los equipos de trabajo es una estrategia útil en la búsqueda de soluciones en cuestiones de Seguridad y Salud en el trabajo. Ahora bien, deben darse unas circunstancias para que éstos resulten efectivos. De lo contrario, los resultados pueden no ser los esperados.

A continuación repasamos las tres claves para que los equipos de aprendizaje sean productivos:

1.Implicación. Es necesario que los trabajadores participen aportando soluciones realistas. Basarse en lo cotidiano es lo ideal para que la motivación aumente.

2.Asumir errores. Hay que dejar claro que hablar de los fallos cometidos no es motivo de vergüenza y mucho menos de ocultación. Gracias a esos errores se aprende, con lo que hay que hablar de ellos para sacar conclusiones. Su análisis es básico para evolucionar y mejorar.

3.Factor humano. Los equipos de trabajo tienen algo que las aplicaciones no tendrán jamás: el factor humano. Las personas que los integran tienen la capacidad de detectar “trampas” que otras herramientas pasarían por alto”.

25/06/2019

Human and Organizational Performance: las 5 claves de la gestión HOP

Gestionar el comportamiento humano dentro en las compañías es algo a lo que cada vez se presta más atención. Cuando hablamos de Human and Organizational Performance (HOP) nos referimos a una manera específica de hacerlo, una estrategia que se aplica en el ámbito de la seguridad y que se basa en unas ideas clave que revisaremos a continuación.

1.Todos nos equivocamos

A veces nos olvidamos de esta obviedad de la cual los romanos ya dejaron constancia: “Errare humanun est”. Muchas compañías se olvidan de que sus equipos, integrados por personas, pueden equivocarse, y en cambio se les exige una efectividad propia de las máquinas programadas para hacerlo todo a la perfección. Con una gestión de equipos HOP este aspecto se tiene en consideración y, por tanto, se libera a los trabajadores de esa presión constante.

2.Predecir errores es posible

No se trata de tener poderes extrasensoriales sino de manejar la información de forma correcta y de plantearse la siguiente pregunta: “¿Qué puede salir mal?”. Si focalizamos la atención en los posibles errores (o desviaciones, como se usa en cultura HOP) que pueden surgir estamos actuando desde la prevención y prediciendo lo que puede ocurrir. Por tanto, podremos desarrollar un plan B que evite ese problema. Investigar en accidentes antes de que ocurran es parte de la cultura HOP.

3.Priorizar el contexto antes que el detalle

Pongamos por caso que se ha producido un accidente en una empresa. Lo habitual es que se analice lo que ha ocurrido y que se investigue hasta el más mínimo detalle para determinar la causa. ¿Y qué pasa con el contexto? No podemos olvidar que lo que acontece alrededor también es importante, y eso es algo que en HOP se tiene muy en cuenta. Esta perspectiva holística tiene muy en cuenta lo social, algo que cada vez se está extendiendo más.

4.¡A por el empoderamiento!

Cuando hablamos de temas de seguridad, el control y la supervisión son indispensables. Ahora bien, ¿y si en vez de intentar dirigir tanto nos centrásemos más en empoderar y permitir que los equipos aporten sin exigencias? “Pasemos del push al pull”, como diría Ergolean Yon Valverde. Apostemos por el empoderamiento. Los profesionales en el ámbito de seguridad y salud deben tener la capacidad de ayudar a que los trabajadores aprendan entre ellos, no dejando toda la responsabilidad a Dirección.

5. La seguridad pasa por el aprendizaje

Hablemos del concepto “brecha operativa”. Se trata del el hueco existente entre el trabajo “según lo planificado” y el trabajo “tal como se realiza”. Esta brecha es la que nos debe proporcionar la información sobre cómo son las cosas en realidad y enseñarnos a planificar mejor para evitar desviaciones. Aprender es básico para mejorar en seguridad.

Como podemos observar, el HOP es una tendencia en cuanto al factor humano que proporciona una nueva forma de operar en las compañías, y que aporta muchos beneficios que ya se están comprobando en el ámbito empresarial. Focalizarse en mejorar basándonos en sus principios es el futuro en lo que concierne a prevención y seguridad.

16/05/2019

Gestión de un equipo de aprendizaje operacional

Aplicar la filosofía HOP en las compañías (Human & Organizational Performance) implica focalizar la atención en el aprendizaje de los equipos. Una de las herramientas con las que esto se lleva a cabo es con la organización de equipos de aprendizaje operacional que generen conocimiento dentro del sistema de la empresa.

¿Qué es un equipo de aprendizaje?

Un equipo de aprendizaje es un grupo de trabajo integrado por diversos perfiles. Su objetivo es el de hacer un análisis de procesos y operaciones, y aportar la información extraída a la mejora de la organización. Su enfoque se basa en operaciones exitosas, problemas de diseño complejos, análisis posteriores en eventos relacionados con la seguridad, etc.

¿Quién integra los equipos de aprendizaje?

En estos casos el grupo debe ser reducido, de entre unas cinco y siete personas. Es importante que los seleccionados tengan relación con el tema que se va a tratar/ analizar, y siempre deben contar con la guía de un facilitador. El punto de vista de estos trabajadores tendrá mucha importancia, aunque también es cierto que las visiones externas pueden aportar una visión distinta y útil.

¿Cómo funciona el aprendizaje operacional?

Se ha podido comprobar que la curva que sigue el modelo de aprendizaje operacional es la misma que la cura de difusión de la innovación.

Esta curva, cuyo concepto desarrolló Everett Rodgers, representa el nivel de aceptación de una innovación en función del tiempo. Además, se distinguen cinco categorías de adoptantes: los innovadores, los primeros adoptantes, la mayoría precoz, la mayoría rezagada y los tradicionales.

También hay que tener en cuenta que el aprendizaje operacional no siempre fluye de la misma manera. En ocasiones puede ser inmediato y en otras, puede ir por fases. En este sentido, Todd Conklin y Bob Edwards establecen una metodología de funcionamiento de los equipos que pasaría por siete fases:

1.Determinar la necesidad de un Equipo de Aprendizaje.
2.Primera sesión: Solo modo aprendizaje. Se trata de identificar las condiciones latentes al posible evento.
3.Tiempo de reflexión.
4.Segunda sesión: Comienza en modo aprendizaje.
5.Definir cuáles son las defensas actuales que tiene el sistema ante posibles fallos y definir algunas nuevas. Esta etapa forma parte de la segunda sesión.
6.Seguimiento de las acciones y establecimiento de criterios para cierre.
7.Difusión de medidas y resultados.

Prevencontrol y sus propias etapas

En Prevencontrol hemos revisado la metodología descrita más arriba y hemos reinterpretado nuestras propias etapas para abordar los proyectos de Seguridad Basada en la Organización. He aquí los puntos diferenciados:

Explorar. Se hace un diagnóstico de la situación y se establece el punto de partida.
Detectar. Durante una sesión de trabajo, se construye el contexto del evento a analizar. Para ello se lleva a cabo un estudio de todos los factores relacionados, identificando las relaciones entre ellos. En esta fase se pueden utilizar distintas herramientas propias de la solución creativa de problemas (Creative Problem Solving).
Generar. Después de un tiempo de incubación, el equipo trabaja en la búsqueda de soluciones. Además de con distintas herramientas de creatividad, se trabaja con el prototipo de baja resolución de cara a evaluar la factibilidad e idoneidad de las soluciones encontradas.
Implementar. Validación de soluciones, seguimiento y comunicación de acciones.

Cabe destacar que, a raíz de nuestras experiencias, podemos constatar que los grupos de aprendizaje operacionales dan muy buenos resultados, unos resultados con perdurabilidad. No hay nadie que conozca mejor un puesto de trabajo que el propio trabajador, así que estos equipos son, sin duda, una herramienta excepcional para que el conocimiento se convierta en aprendizaje para el beneficio de la empresa.

09/05/2019

Cultura de la seguridad en clave HOP

Todos coincidimos en que la seguridad es uno de los elementos más importantes en el desarrollo de cualquier actividad. Ahora bien, ¿qué se entiende por cultura de la seguridad en una empresa? Trabajar en ello no solo es una forma de hacer una compañía más segura sino que potencia su productividad y resulta determinante en el desarrollo de la organización.

El concepto de cultura de la seguridad es amplio y ha ido modificándose con el paso de los años. Los primeros en hablar de ello fueron los miembros de la Agencia Internacional de Energía Atómica tras el accidente de Chernóbil en el año 1986, y la definieron así: “El conjunto de características y actitudes de la organización y de sus individuos que determinan que, como principal prioridad, las cuestiones de seguridad en una planta nuclear reciben la atención justificada por su importancia”.

La Comisión Británica de Seguridad y Salud hizo su propia definición de cultura de la seguridad haciendo especial hincapié en los conceptos de valores y creencias compartidas por la organización. De esta manera, para ellos cultura de la seguridad es “El producto de los valores, actitudes, competencias y patrones de comportamiento que determinan el compromiso hacia, y el estilo y capacidad de, los programas de Seguridad y Salud de una organización. Las organizaciones con una cultura positiva de seguridad están caracterizadas por comunicaciones basadas en la confianza mutua, las percepciones compartidas de la importancia de la seguridad, y por la confianza en la eficacia de las medidas preventivas”.

Puntos clave en la cultura de la seguridad

Medir la cultura de la seguridad en una organización resulta algo abstracto. Más allá de tener en cuenta los valores y creencias compartidas por la organización que mencionaba la Comisión Británica, hay que saber qué es lo que hacen las personas en su día a día. ¿Qué acciones y prácticas llevan a cabo cuando nadie les mira? ¿Tienen todos los parámetros de seguridad interiorizados?

Una forma de medir el nivel de cultura de la seguridad es siguiendo el enfoque del Human & Organizational Performance, propuesto por el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) en su Integrated Safety Management System Guide y que se divide en 3 áreas principales:

1.LIDERAZGO. Hablamos de liderazgo en seguridad, toma de decisiones conservadora y basada en el conocimiento de los riesgos, compromiso de la dirección y trabajo en campo, reclutamiento y retención del talento, comunicación abierta…

2.COMPROMISO DE LOS TRABAJADORES. Con responsabilidad personal y trabajo en equipo. Las personas deben tener respeto mutuo y consciencia de riesgos y controles.

3.APRENDIZAJE ORGANIZACIONAL. Por medio de la credibilidad, la confianza y los reportes de errores y problemas, su resolución, la monitorización del desempeño, la importancia de la experiencia operacional y la presencia de una actitud cuestionadora.

Equipos de aprendizaje operacional

Los equipos de aprendizaje operacional son una herramienta que nos permite trabajar en la cultura de la seguridad en las organizaciones. Se trata de grupos de trabajo que empoderan a los trabajadores y les animan a participar proponiendo soluciones rápidas, ágiles y consensuadas. Estas dinámicas permiten retener y ampliar el conocimiento en cuanto a seguridad de los equipos.

Por otra parte, los equipos de aprendizaje operacional también reflejan la evolución que experimenta la organización en factores como liderazgo y compromiso de los trabajadores. De esta manera, la organización se vuelve más autónoma y genera su propio aprendizaje.

En próximos posts entraremos más al detalle sobre la cultura de seguridad en clave HOP.

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