seguridad y salud laboral

30/07/2019

SAFETY-II: El enfoque de la seguridad y del factor humano

Ya lo decía el psicólogo norteamericano Dwayne Dyer: “Si cambias la forma en que miras las cosas, las cosas a las que miras cambian”. Y es que en cuestiones de seguridad siempre hemos tendido a focalizar la mirada en el problema y buscar como responsable a la persona. Pero la estrategia HOP y el SAFETY-II no contempla el factor humano como el problema sino como la solución. Esa es la forma de abordar cuestiones de prevención y salud y seguridad en el trabajo que hay que adoptar.

Paradigmas que han cambiado esquemas mentales

En el campo del Marketing existe una historia, real o no, que siempre se cuenta para ejemplificar lo que es el “Costumer Centric” (que el cliente sea el centro). Nos situamos en Alaska, año 1975. Una lujosa cadena de productos llamada Nordstrom recibió la visita de un cliente muy enfadado. Quería el reembolso del dinero que pagó por unos neumáticos que no habían cumplido con sus expectativas y que se habían gastado antes de lo previsto. Nordstrom accedió a devolverle el dinero… a pesar de que en esa tienda no se vendían neumáticos. Esta historia es un ejemplo de la estrategia antes mencionada donde se potencia la experiencia del usuario y se acepta que no todos los clientes son iguales. Por tanto, personalizar el servicio o producto y mantener la comunicación es la clave.

Otra historia paradigmática, en esta ocasión acaecida en el año 1997 en la sede central de la consultora estratégica McKinsey & Company, Inc en NYC. Se trabajó en que la cultura organizacional fomentase la felicidad, el compromiso, la compensación, la conciliación, etc. de los trabajadores. Aquí empezó a acuñarse el concepto de “Gestión de talento”. La cuestión planteada fue qué se debe hacer para retener a X persona en vez de qué se puede obtener de X persona.

Avancemos en el tiempo. Año 2016, Ginebra. Un grupo de expertos publica a través de la International Organization for Standardization (o más conocida por sus siglas ISO), la norma 27500 bajo el titulo de la “Organización Centrada en el Ser Humano”. Hablamos de un standard que promueve que las organizaciones se centren en el ser humano, un enfoque se ha extendido, obviamente, en el ámbito de la seguridad, salud y bienestar de los trabajadores.

Del SAFETY-I al SAFETY-II

El concepto de SAFETY-I en términos de seguridad se ha caracterizado por conseguir el menor número de accidentes posible. El foco de atención se posa en la ausencia de seguridad y centrando la atención en aquello que falla. Una concepción que nos lleva a un enfoque reactivo donde se transmite una idea errónea sobre el factor humano: El problema son las personas.

SAFETY-II se aleja de esto. Siguiendo la premisa de los paradigmas expuestos más arriba, lo que se hace es centrarse en analizar el comportamiento de los humanos en casos adversos. Se pasa de “evitar que algo vaya mal” a “garantizar que todo vaya bien”.

Esta perspectiva de seguridad se centra en lo que se logra, en los éxitos, y se mide contando los casos en que las cosas salen bien. Se trata de una gestión de la seguridad proactiva donde las personas son la solución.

Las organizaciones actuales, al igual que nuestra sociedad, se están centrando en poner en acento en el factor humano, algo que nos lleva directamente a la estrategia HOP (Human and Organizational Performance) que abordamos (y abordaremos) en otros posts.

23/07/2019

Estrategia HOP: Equipos de aprendizaje basados en la experiencia real

Cuando hablamos del Human and Organizational Performance, denominado comúnmente como HOP, nos referimos a una forma de entender y gestionar el comportamiento humano en los puestos de trabajo. Una de las estrategias que mejor funcionan en este sistema organizacional es la de los equipos de aprendizaje. Gracias a la experiencia de los que participan, tanto buena como mala, se logran avances aplicables a diversos ámbitos. El de la Seguridad y Salud en el trabajo, que es el que nos interesa, no está exento de ello.

Aceptar el error

Uno de los puntos clave por los que aboga la estrategia HOP es por la de aceptar los errores que cometemos. Y es que ya lo advierte el dicho popular: “De los errores se aprende”. La intención es asumir esos fallos como oportunidades de aprendizaje. Convertir la experiencia en nuevos conocimientos que nos servirán para mejorar en el ámbito laboral.

Con esta filosofía, el trabajador pasa de ser un agente pasivo a un agente activo. Sus acciones cuentan y de ellas siempre puede extraer algo positivo. Las conclusiones que se extraigan de su experiencia irán en beneficio de la organización. Y no solo eso, sino que ayudarán a minimizar las consecuencias de los futuros (e inevitables) errores humanos.

Equipos de aprendizaje

Dentro de la estrategia de gestión del comportamiento humano HOP distinguimos los equipos de aprendizaje. Se trata de grupos de individuos que ponen en práctica el método de análisis de las experiencias previas. Se trata de que cada individuo haga su aportación y que de ahí se extraigan unas conclusiones que se puedan aplicar para la mejora de la organización. Ese análisis ha de ir acompañado de una búsqueda de soluciones colectiva, es decir, en equipo.

El objetivo de los equipos de aprendizaje no es, en ningún caso, la búsqueda de culpables cuando acontecen los errores. Al contrario, lo que se quiere es identificar nuevas defensas que fortalezcan a la compañía. La suma de visiones subjetivas aporta muchos beneficios y opciones que un individuo solo no contemplaría. En este sentido, los equipos de aprendizaje dejan la teoría de lado y se dedican a analizar la situación en base a los hechos ocurridos.

Equipos de aprendizaje

Las tres claves para que los equipos de aprendizaje funcionen

Como ya hemos señalado, la de los equipos de trabajo es una estrategia útil en la búsqueda de soluciones en cuestiones de Seguridad y Salud en el trabajo. Ahora bien, deben darse unas circunstancias para que éstos resulten efectivos. De lo contrario, los resultados pueden no ser los esperados.

A continuación repasamos las tres claves para que los equipos de aprendizaje sean productivos:

1.Implicación. Es necesario que los trabajadores participen aportando soluciones realistas. Basarse en lo cotidiano es lo ideal para que la motivación aumente.

2.Asumir errores. Hay que dejar claro que hablar de los fallos cometidos no es motivo de vergüenza y mucho menos de ocultación. Gracias a esos errores se aprende, con lo que hay que hablar de ellos para sacar conclusiones. Su análisis es básico para evolucionar y mejorar.

3.Factor humano. Los equipos de trabajo tienen algo que las aplicaciones no tendrán jamás: el factor humano. Las personas que los integran tienen la capacidad de detectar “trampas” que otras herramientas pasarían por alto”.

13/06/2019

Formación preventiva en el sector hotelero. ¿Qué hay que saber?

Promover la salud y la seguridad laboral es una de las acciones indispensables en cualquier compañía, independientemente de la actividad que se desarrolle. En el caso del sector del ocio y el turismo, es clave ofrecer una formación adecuada a los equipos de trabajo ya que los riesgos a los que se exponen son diversos y variados. Los cursos de eLearning y los serious games, por ejemplo, son herramientas muy efectivas a la hora de lograr que aprendan y memoricen el contenido.

Centrémonos en el sector hotelero. Si nos paramos a pensar, ¿cuánta gente puede llegar a trabajar en un hotel? ¡Mucha! Por eso es necesario que la formación en prevención sea la adecuada y se presente de forma fácil y entendible. Tengamos en cuenta que muchas veces se trata de puestos de trabajo con contratos temporales, con lo que como más fácil sean los cursos de prevención de riesgos, más rápido los asimilarán.

Siniestralidad en el sector hotelero

El Instituto Canario de Seguridad Laboral presentó recientemente un estudio donde se analizan los accidentes de trabajo ocurridos en el sector hotelero de Canarias durante el año 2017. De él se desprende que las ocupaciones con mayor siniestralidad son las de camareras de piso, cocineros/as y ayudantes de cocina, y los camareros/as y ayudantes de camarero/a. Estas profesiones se llevan un 81% de la totalidad de los accidentes laborales que ocurren en hoteles.

El tipo de accidentes tiene, mayoritariamente, relación con los sobreesfuerzos físicos sobre el sistema músculo esquelético, el aplastamiento, el contacto con un agente material cortante y las caídas. En el gráfico que sigue podemos ver una relación de este tipo de siniestralidad.

De todas las ocupaciones, la que se lleva la palma en cuanto a mayor índice de siniestralidad es la de camarera de piso. Su causa más habitual es la del sobreesfuerzo físico al que se ven sometidas, seguida de cerca por las caídas. El choque con objetos inmóviles, los cortes y las caídas de objetos sobre su cuerpo serían las tres causas de accidente más habituales que siguen.

Lo cierto es que cada ocupación va asociada a un tipo de riesgo. Por ejemplo, el personal que desarrolla su actividad en recepción está expuesto sobretodo a riesgos ergonómicos asociados al trabajo con ordenadores y a la adopción de posturas inadecuadas.

En este sentido, la CEHAT (Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos) ha realizado una completa investigación para determinar las prácticas preventivas para afrontar la siniestralidad en el sector hotelero. Entre otras conclusiones, se desprende la necesidad de que tanto trabajadores como empresarios deben tomar conciencia de la ergonomía en el trabajo.

¿Cómo diseñar un plan de prevención para el sector hotelero?

Lo primero que debemos tener en cuenta en este sentido es la infraestructura del edificio donde se encuentra el hotel. Hay que asegurarse de que los materiales que se emplean no transmiten ningún tipo de sustancia peligrosa ni tienen acabados que puedan dañar al personal mientras desarrollan su actividad.

Otro punto a tener en cuenta, y que ya hemos mencionado un poco más arriba, es el hecho de que las plantillas se configuran, en muchos casos, por personas con contratos temporales. Esto dificulta que se pueda diseñar un plan de prevención de riesgos laborales unificado, aunque en Prevencontrol ofrecemos una solución. Se trata de cursos elearning específicos para cada puesto de trabajo y totalmente configurables.

Cursos específicos que ofrece Prevencontrol para cada puesto de trabajo del sector hotelero

En cada curso se describe detalladamente cuáles son los riesgos a los que los trabajadores se exponen al desarrollar cada una de las actividades del sector hotelero. Además, se proponen soluciones para prevenir que se produzcan accidentes.

La estrategia para que el contenido teórico sea lo menos tedioso es combinarlo con actividades más amenas como serious games, infografías animadas, vídeos o ejercicios interactivos, entre otros. A continuación mostramos algunas de las imágenes grabadas que se encuentran en estos cursos de elearning.

Usar la diversión como formación es una de las herramientas que se ha mostrado más efectiva en lo que a prevención de riesgos laborales se refiere. Por eso, una de las maneras de comprobar si los equipos han asumido bien los conocimientos impartidos por el curso es poniéndoles a prueba con un juego serio.

Así es como en Prevencontrol optimizamos las actividades preventivas de las empresas con el objetivo de reducir los daños y siniestralidad en las diversas ocupaciones que se llevan a cabo en el sector hotelero.

07/05/2019

Ergonomía en movilidad: ¿eres consciente de todo lo que haces mal?

El concepto de ergonomía en movilidad lleva años apareciendo en los entornos laborales como uno de los aspectos que tener más en cuenta. La cultura en salud y seguridad en el trabajo ha ido ampliándose con el paso del tiempo, y prestar atención a cómo tratamos nuestro cuerpo a diario ha pasado a ser una de las máximas preocupaciones. Ahora bien, ¿somos realmente conscientes de lo mal que andamos en ergonomía?

Para comprobarlo, haremos un ejercicio simple pero muy revelador. Imaginémonos a nosotros mismos en casa, a primera hora de la mañana, a punto para salir al trabajo. Desayunamos con la música puesta a la vez que vamos guardando en nuestra bolsa el ordenador, la tablet, los cargadores… todo lo que necesitamos para desempeñar nuestro trabajo. Unas molestias que van del cuello hasta las piernas nos recuerdan que ayer pasamos demasiadas horas en el aeropuerto (y con el portátil, cómo no).

Salimos de casa y suena el móvil. Respondemos mientras hacemos malabares para dejar la bolsa en el maletero y abrir el coche. Sujetar el teléfono con el hombro e inclinando al máximo el cuello es ya una técnica que tenemos más que dominada. Primera llamada laboral del día: nuestro compañero Elías, que quiere ponernos al día de todo lo que pasó ayer en la oficina mientras estábamos de viaje en Berlín.

El trayecto en coche: aumenta el peligro

Nos ponemos en marcha camino a la oficina con el Bluetooth conectado mientras Elías habla sin parar. La verdad es que hemos perdido el hilo porque nuestra mente está en otra cosa: organizando la reunión que tenemos a las 11:00 horas por videoconferencia. No jugamos toda la asignación presupuestaria del próximo semestre, así que tenemos que asegurarnos de que todo sale bien.

Por suerte, nuestros reflejos nos periten esquivar a un peatón al que por poco atropellamos. Cuando al fin colgamos la llamada con Elías, nuestros ojos se salen de órbita al comprobar la pantalla del Smartphone. En 15 minutos hemos acumulado 10 mensajes y 20 whatsapps de 5 grupos diferentes. Uno de ellos es de nuestro hermano, que nos recuerda que hoy es el cumpleaños de papá. Cuando intentamos responder casi derribamos una moto que tenía preferencia en la rotonda. Tal vez será mejor que contestemos al llegar, ¿verdad?

Llegada a la oficina: ¡que el ritmo no pare!

Por fin hemos llegado, aunque la aventura aún no ha acabado. Ahora llega el primer gran momento de desesperación de la mañana: encontrar sitio para aparcar. Tras diez minutos dando vueltas y comprobar el reloj unas quince veces para verificar que acabaremos llegando tarde, encontramos un hueco donde dejar el vehículo. ¡Conseguido!

Bajamos del coche a toda prisa y la pantalla del móvil vuelve a sorprendernos. Añadimos 6 emails, 3 alertas de Linkedin y 9 whatsapps nuevos a la lista. Aprovecharemos el trayecto hasta entrar en el edifico para responder alguno… ¡argh! Un coche casi se nos lleva por delante por ir con los ojos pegados a la pantalla.

Entramos en la oficina y la única que se toma unos segundos para mirarnos y saludarnos es Berta, la chica de contabilidad. Nos sentamos y volvemos a notar el dolor en el cuerpo, ¿cómo puede ser que ya de buena mañana nos sintamos agotados? El móvil sigue recibiendo whatsapps (con memes incluidos) que vamos consultando mientras encendemos la tablet para preparar la presentación de las 11h.

¡Vaya! Un email del cliente nos dice que anula la reunión… En fin, aprovecharemos el tiempo para revisar el correo aunque las molestias en las cervicales impiden que nos concentremos al 100%. ¡Anda! Un email nos llama la atención. El asunto, “Ergonomía en movilidad”. ¿Se trata de una señal?

Lo cierto es que, como hemos podido comprobar, a diario nos saltamos muchas de las normas básicas para garantizar la ergonomía ya no solo en nuestro entorno laboral, sino en cualquier actividad que realizamos. Y eso es algo que deberíamos tener en cuenta siempre sin necesidad de recibir “señales” en forma de email. Porque la ergonomía en movilidad es algo que debe ir con nosotros día a día, y en cualquier lugar. Solo así garantizaremos nuestra salud y seguridad en el trabajo.

02/05/2019

Gestionar el conocimiento de la organización a través del aprendizaje de las personas

En los últimos años, con el fenómeno de la transformación digital y de la aparición de las nuevas tecnologías, muchos han creído firmemente que las máquinas acabarán sustituyendo al ser humano. Por suerte, hemos ido comprobando que esto no es así y que, a pesar de haberse producido cambios en las empresas, las personas siguen siendo necesarias. Y es que, por muy avanzada que esté la tecnología, nosotros somos los únicos que podemos adquirir conocimiento.

El conocimiento y aprendizaje son elementos clave para que una organización no solo se mantenga sino que crezca y prospere. Las máquinas pueden programarse, mejorarse y pueden aportar una serie de ventajas que agilizan el trabajo que haría una persona. Sin embargo, los dispositivos tecnológicos no pueden aprender. Y ahí es donde nosotros les ganamos la partida.

La Pirámide del Conocimiento

Como apuntábamos, que los equipos humanos de las compañías adquieran nuevos conocimientos es algo que repercute de forma positiva en la empresa. Por tanto, es evidente que los responsables de las compañías deberán invertir esfuerzos en potenciar esta transición cultural.

Para gestionar el conocimiento de una organización podemos fijarnos en la Pirámide del conocimiento, también denominada Pirámide DICS o Jerarquía del conocimiento. La propuesta nace del Dr. Russell Ackoff, quien se definía a sí mismo como “solucionador de problemas”.

Con esta representación encontramos un resumen de la forma en cómo se produce la transmisión del conocimiento. Primero se realiza la captura de datos, luego se procesa la información para extraer, más adelante, el conocimiento. Por último, éste se organiza en forma de sabiduría.

Estos son los cuatro niveles de estructuración del conocimiento, y por encima de ellos encontramos la comprensión. Ésta es la que se encarga de soportar la transición de un nivel a otro, siendo así un elemento que aporta consistencia al conjunto.

Un caso práctico de adquisición de conocimiento

Nada mejor que un ejemplo práctico para entender la teoría sobre la gestión de conocimiento en organizaciones a través de los individuos que las conforman. Planteémonos la siguiente pregunta: “¿Qué quiere realmente alguien que tiene una duda en su cabeza sobre normativa de seguridad y salud?”.

Lo que tenemos claro es lo que no quiere: invertir tiempo en buscar información en la confusa y difusa normativa, leérsela de arriba abajo e interpretar lo que el legislador quiso decir. Podemos deducir, por tanto, que lo que esa persona quiere es una respuesta clara y ágil. ¿Cómo lograrlo?

Gracias a los dispositivos tecnológicos y al desarrollo de aplicaciones informáticas aplicadas en seguridad y salud laboral. De esta forma, el trabajador puede realizar una búsqueda en el momento que quiera y obtener respuestas al momento, esté donde esté. La gestión del conocimiento a un golpe de click. Dichas herramientas pueden ser genéricas o adaptadas a la realidad de cada organización, lo que resulta más efectivo. Nunca antes se había tenido la posibilidad de gestionar el conocimiento de una forma tan sencilla.

18/04/2019

¿Cómo generar cultura de la seguridad? Liderando el cambio

Cuando llevamos un tiempo realizando una actividad, la inercia y la confianza se asientan en nosotros y nos hacen relajarnos. Esto nos hace estar menos reactivos y atentos a lo que pueda ocurrir a nuestro alrededor. En el ámbito de la salud y seguridad laboral esta dinámica debe atajarse en cuanto sea posible. ¿Cómo? Generando una cultura de la seguridad a través de un cambio.

Y es que muchas compañías padecen el mismo síndrome: el de la estabilidad. En un momento determinado se implementaron las medidas de seguridad, se adaptaron las instalaciones para que fuesen menos peligrosas y se proporcionó la formación necesaria a los empleados. ¿Y luego? Las cosas se dejaron igual y, con el paso del tiempo, la percepción de riesgo de accidentes ha ido disminuyendo.

Por eso es necesario insistir en crear una cultura de seguridad, aunque no siempre es fácil. A continuación, examinamos los puntos clave de un escenario común para muchas más compañías de las que pensamos.

Razones para incentivar el cambio

Resulta evidente que mejorar las cuestiones de salud y seguridad en el trabajo es razón suficiente para incentivar un cambio. Sin embargo, hay otras razones que debemos tener en consideración. Por una parte, tenemos que tener en cuenta que si no se fomentan acciones y dinámicas los empleados dejan de tener referentes. Esto se traduce en que acaben por copiar lo que ven y muchas veces esas acciones puede que no sean las correctas.

El trabajador tiene unas necesidades que cubrir y los mandos superiores deben asegurarse que resuelven esos vacíos. Por ello es indispensable conocer la realidad de cada puesto y a qué riesgos se enfrenta cada trabajador a diario. Pero hay más.

Y es que el estatismo empresarial puede provocar que los empleados abandonen su puesto de trabajo por desmotivación y aburrimiento. Y esto es consecuencia de la falta de liderazgo de los superiores. En cifras, un 41% de los trabajadores llega a abandonar su puesto por esta razón, según un artículo publicado por Forbes.

¿Cómo modificar la percepción de riesgos y seguridad?

Como decíamos, muchos trabajadores acaban bajando la guardia en cuestiones de seguridad porque tienen la percepción de que a su alrededor todo funciona bien. Para que esto no ocurra, hay que saber liderar un cambio y fomentar la participación del personal para que no solo atienda a lo que hay que explicarle, sino para que se involucre en ello.

Hay que tener en cuenta que no es lo mismo enseñar o formar a niños que a adultos. A la hora de explicar conceptos de seguridad debemos tener esto siempre en mente y adaptar los métodos al tipo de trabajadores. Una de las estrategias de aprendizaje más efectivas es la que se basa en la experiencia (un 70% de nuestro conocimiento se aprende a partir de la experiencia, con proyectos reales).

Liderar un cambio

Ante situaciones como las descritas se ve clara la necesidad de liderar un proceso de cambio de cultura de la seguridad en la organización en la que estemos involucrados. La formación a través a través de la observación del empleado y basada en la experiencia es un recurso efectivo en cualquier caso. Si quieres saber más al respecto, haz click en el siguiente link.

09/04/2019

Caso de éxito en buenas prácticas preventivas

La prevención de riesgos pasa siempre por una correcta formación del personal que hay en una compañía. Por tanto, es esencial que se ofrezcan sesiones informativas y recursos que ayuden a los trabajadores a seguir los comportamientos seguros en su entorno laboral. A continuación citamos un caso de éxito de buenas prácticas preventivas en lo que se refiere a formación y gestión de la misma.

La empresa en la que nos fijaremos es Industrie Cartarie Tronchetti Ibérica (ICT Ibérica S.L.U.). Se trata de una de las compañías más importantes en producción y distribución de papel tisú, siendo Foxy su marca estrella. ICT cuenta con una plantilla fija como con trabajadores puntuales que dependen de contratas. De hecho, se estima que un total de 120 empresas subcontratadas aportan un alrededor de 800 trabajadores externos. La propuesta de gestión de formación preventiva realiza por Prevencontrol ha podido ser aplicada con éxito en todos y cada uno de ellos.

Situación inicial: pérdida de tiempo y de recursos

Los procesos formativos que se desempeñaban en ICT presentaban un claro problema cuando se trataba de trabajadores de contratas. El tiempo que perdían tanto en control de accesos como en horas destinadas a la formación constituían un alto coste económico para la compañía.

Con voluntad de cambiar estas dinámicas y de mejorar el proceso formativo e informativo del personal externo, Prevencontrol desarrolló una web app que cumpliera con los siguientes objetivos:

-Agilizar la identificación y reducir tiempos de gestión
-Mejorar la comprensión de los riesgos existentes por medio de recursos audiovisuales
-Usar el aprendizaje electrónico móvil para acceder a los recursos desde cualquier lugar
-Aumentar la flexibilidad del proceso
-Optimizar medios y recursos formativos
-Estandarizar procesos creando un modelo aplicable a cualquier instalación de ICT
-Integrar CAE

Web app como solución formativa

La web app desarrollada por Prevencontrol para ICT permitió, por una parte, realizar la formación por parte de los trabajadores. Por otra, también dio lugar a la evaluación de dichos aprendizajes. La web app consta de tres pasos:

En el primero de ellos el trabajador debe seleccionar qué idioma quiere usar en la aplicación. Cada persona tendrá un usuario y una contraseña asignados por el servicio de prevención responsable de administrar la plataforma.

En el segundo paso aparece un vídeo formativo en pantalla, de forma directa, donde se ofrece un contenido que el personal externo deberá ver por completo.

Solo una vez haya visualizado todo el vídeo, podrá rellenar un cuestionario para comprobar si ha asimilado bien los conocimientos. Este es el tercer paso. El resultado obtenido con las respuestas determinará si el trabajador es apto o no para adquirir el diploma que le acredite haber superado la formación. En el caso de no haberlo hecho, deberá volver a visualizar el vídeo y responder de nuevo el cuestionario.

Una vez este diploma se haya generado se envía una notificación automática al personal que gestiona la plataforma, y se incluye en la CAE de la empresa.

Los beneficios de la web app

El uso de esta web app supuso grandes beneficios para ICT, unos beneficios que citamos a continuación:

-Mayor claridad y eficacia en la transmisión de los conceptos formativos
-Reducción del tiempo empleado en gestionar al personal y la formación (270 horas al año menos empleadas en gestión interna)
-Mayor índice de satisfacción de los empleados participantes
-Ahorro en espacios físicos y en personal que corrija las evaluaciones
-Mayor flexibilidad para los empleados de las empresas subcontratadas
-Ahorro económico ya que el personal no debe destinar horas a formarse ni desplazarse para ello

En el caso de la web app desarrollada para ICT, estamos ante un caso de éxito que supuso un ahorro de costes, una optimización de recursos y una mejora de la gestión formativa y de las relaciones.

28/03/2019

El método del caso como forma de aprendizaje en SST (II)

Usar casos prácticos como estrategia de aprendizaje resulta, además de ameno, efectivo. Ya lo pudimos comprobar en un post anterior donde hablamos de en qué consiste el método del caso en formaciones. A continuación, ahondaremos más en este tipo de enseñanza para ponerla en práctica en cuestiones de salud y seguridad en el trabajo (SST).

El hecho de usar situaciones reales como escenario de actuación ayuda a que el alumno se involucre en mayor medida en la resolución. Además, también nos permite diseñar las condiciones que necesitemos en cada caso para incidir en los aspectos que queramos trabajar.

El método del caso posee unas características que veremos a continuación desde el punto de vista formativo y aplicado, en este caso, en SST.

Práctica VS Teoría

En el ámbito de SST tan importante es la formación a nivel teórico como la que se basa más en la práctica. Es importante que el alumno conozca los procedimientos que debe seguir en caso que sea necesario. Pero también es preciso que sepa ponerlos en práctica a la hora de la verdad. Por eso, la simulación de casos reales es tan destacada.

Lo primero que hay que hacer es recrear un contexto laboral en el que se de una situación de riesgo. El alumno deberá observar y valorar, en función de lo aprendido, qué medida de seguridad debe llevar a cabo. En este sentido, la guía del formador es muy necesaria para indicar si va por buen camino o no.

Investigación focalizada

Cuando ocurre un accidente o siniestro en un entorno laboral es necesario investigar las causas. Resolver cómo y por qué ha sucedido ayudará a poner las medidas oportunas para que eso no vuelva a ocurrir.

El método del caso nos permite recrear situaciones que ya hayan ocurrido o imaginadas, y trasladarlas a entornos de fábricas, oficinas, etc. La investigación focalizada nos ayudará a dedicar el máximo de esfuerzos en objetivos concretos.

Trabajo colaborativo

El método del caso se caracteriza por dos fases de trabajo: la primera de ellas a modo individual y la segunda de forma colectiva. Primero hay que estudiar el contexto y las variables que lo componen. Estas últimas serán las que lleven al alumno a una conclusión u otra. Una vez tenga una idea formada, deberá compartirla con el grupo para contrastarla.

Las formaciones ganan mucho en dinamismo cuando se requiere del trabajo colaborativo. Además, se fomenta el espíritu comunicativo y crítico, aparte de fomentar la investigación de soluciones en equipo y llegar a un punto común.

Representaciones realistas

Como hemos dicho, la práctica es esencial en el método del caso. Una buena estrategia es la de la representación de las condiciones de trabajo para que el alumno se sienta inmerso en la historia en la que está participando. Las estrategias gamificadas son muy adecuadas en este sentido, ya sean online o en el mundo real.

Las representaciones realistas permiten que el alumno ponga a prueba su capacidad resolutiva y proactiva ante la situación en la que se encuentra. Por otra parte, le permitirá potenciar sus habilidades y conocimientos mediante esa práctica real.

Los scape rooms son una muy buena opción de representación realista. Como ya comentamos en un post anterior donde analizamos los beneficios de los scape rooms aplicados al ámbito de la formación, se trata de actividades que empujan a investigar a la vez que se aprende.

Desarrollar una formación efectiva

Si queremos emplear el método del caso como estrategia formativa debemos tener en cuenta los cuatro puntos desarrollados a lo largo de este post. No obstante, también es importante que centremos los esfuerzos en elaborar un proceso formativo bien estructurado donde la información sea útil y no deje lugar a vacíos. El storytelling cobra gran peso en esta fase de diseño de la formación tan útil en los ámbitos de prevención de riesgos.

26/03/2019

Aprende a gestionar tu estrés gracias a los dispositivos wearable

Vivimos en una sociedad estresada. Ya no se trata de la epidemia del futuro sino que es la del presente. Los datos de la OMS lo corroboran: nueve de cada 10 españoles padecieron de estrés durante el año 2017. El origen puede ser diverso pero en las sociedades avanzadas, el estrés laboral es una de las enfermedades que va en aumento y que comporta grandes riesgos para la salud. ¿Sabías que los dispositivos wearable podrían ayudarnos a una mejor gestión del estrés?

A priori parece que una cosa no tiene relación con la otra, pero enseguida veremos que eso no es así. Cuando hablamos de wearables nos referimos a los dispositivos vestibles con un microprocesador que hemos incorporado en nuestro día a día. Un reloj que cuenta las calorías que hemos quemado o una app que monitoriza nuestro descanso nocturno son un buen ejemplo.

Cada vez nos interesamos más por contar con datos concretos y cuantificables que hagan referencia a nuestra salud. La representación gráfica y clara de cómo evolucionamos nos hace más conscientes de los puntos que debemos cuidar más, y eso es algo reflejado en la tendencia del Corporate Wellness.

Bienestar promovido en el trabajo

Las empresas son cada vez más conscientes de este fenómeno y ya se han interesado en participar de ello. Los planes de Bienestar Corporativo de diversas compañías han apostado, por ejemplo, por el uso de pulseras de actividad para sus trabajadores. De esta manera, hacen que el usuario se acostumbre a llevar un control sobre su salud mental y física. Los trabajadores aprenden a cuidarse a través de la monitorización, la competición y la gamificación.

Este control de diversos parámetros relacionados con la salud ayuda a que la persona adquiera un compromiso de cuidarse. Las cifras exactas le ayudarán a llevar a cabo acciones para modificarlas y mejorarlas. Los beneficios se verán claramente: un aumento de la productividad, de la eficiencia laboral, una reducción del absentismo así como de los costes sanitarios.

La importancia de gestionar el estrés

Como apuntábamos más arriba, el estrés es una de las enfermedades más extendidas y con peores consecuencias del mundo en el que vivimos. Sus efectos en el ámbito laboral son tan extensos que abarcan desde la irritabilidad a la falta de concentración, pasando por una disminución de la productividad o un aumento de los accidentes laborales. Por eso, es importante detectarlo y ponerle freno.

En este sentido, los wearable no se han quedado atrás y han sabido ponerse al servicio de esta problemática. Existen dispositivos diseñados para monitorizar tanto el estrés como determinadas emociones y, de esta manera, aprender a gestionarlos.

A continuación citamos algunos de ellos:


Spire
Contempla los patrones de respiración. Se basa en estudios que avalan la incidencia de la capacidad del Mindfullness en la salud física o mental en un entorno laboral.


WellBe
Mide la variabilidad de la frecuencia cardíaca para determinar el nivel de estrés. También pone al alcance herramientas que ayuden a reducirlo. Los ejercicios de respiración o la meditación son un buen ejemplo.

Thync
Se trata de un parche que trabaja el estrés y el estado emocional. Lo hace estimulando los nervios de la cabeza y el cuello mediante pequeños impulsos eléctricos. Realiza dos tipos de vibraciones: las energéticas activan la liberación de adrenalina del cerebro, y las relajantes, que reducen el nivel de estrés.


Pip
Basado en la medición de la Actividad Electrodérmica de la piel. En este caso no se hace una monitorización continua de las variables relacionadas con el estrés, sino que se realiza un control una o dos veces al día. La gestión de los resultados se lleva a cabo mediante una aplicación gamificada.

Los dispositivos wearable ayudan tanto a la detección como a la gestión de situaciones y estados de estrés. La medición de los parámetros psicofisiológicos es ya de por sí un instrumento de toma de conciencia para los trabajadores. Por otra parte, el hecho de poder plantear actividades como trabajar la relajación en el entorno laboral o resolver situaciones complejas en distintos escenarios, también ayuda a que las personas gestionen el estrés. Los programas de salud laboral deben contemplar su eficacia para incorporarlos como herramientas de trabajo en este sentido.

07/02/2019

Gamificación y Serious Games para formar en movilidad y seguridad en la conducción

Hay personas que debido a su trabajo deben pasar muchas horas al volante, moviéndose de un lado a otro para cumplir con sus tareas. Además, muchos de los trabajadores se desplazan a sus compañías por medio de sus vehículos particulares. Por tanto, es evidente que las empresas deben contar con planes de movilidad que favorezcan al empleado y que, a su vez, beneficien a la empresa. Y una buena alternativa para la formación en movilidad y seguridad en la conducción viene de la mano de la gamificación y los serious games.

Seamos sinceros: la carga de trabajo, el estrés, las responsabilidades y las prisas, entre otros elementos, juegan en nuestra contra cuando nos ponemos ante el volante. Nuestra atención no siempre es la requerida y en un segundo de distracción podemos sufrir un accidente. En este sentido, la formación es muy importante para que los trabajadores no solo adquieran unos hábitos de conducción saludables y sostenibles, sino para que también desarrollen sus capacidades en conducción predictiva.

Movilidad y Seguridad en la Conducción + Gamificación

Como ya hemos comprobado en posts anteriores, la gamificación se presenta como una gran metodología de aprendizaje y formación en el ámbito de la salud y seguridad laboral. La dinámica de los juegos ayuda a captar la atención de los participantes y hacer que adquieran los conocimientos que se les ofrecen de una forma dinámica y divertida. Y en en el caso de la formación sobre seguridad en la conducción no iba a ser menos.

Las propuestas que se pueden desarrollar en este sentido mediante serious games son diversas. Citamos tres ejemplos a continuación:

  • Conducción preventiva. En este juego se fomentaran las actitudes preventivas para que los participantes puedan anticiparse a los hechos y así evitar que se produzcan accidentes.
  • Distractores. En este caso el juego pondría a prueba la capacidad de reacción del jugador. Incluye elementos distractores a modo de imprevistos. Con esta dinámica se reforzaría su atención.
  • Gestión de emociones. En este serious game se plantearían situaciones donde el jugador debería aprender a gestionar sus emociones. Recordemos que saber manejar el estrés durante la conducción es una herramienta muy importante.

Cualquiera de estas propuestas basadas en la gamificación proporciona un aprendizaje directo para el alumno. Con una base académica y pedagógica, el propio jugador se da cuenta de si ha asumido los conocimientos que se le han dado en la formación o si necesita seguir interaccionando con el serious game.

Ejemplo real: The Safe Way

Como apuntábamos al inicio, las compañías cada vez tienen más en cuenta la necesidad de formar en términos de movilidad y seguridad, sean del ámbito que sean. Un ejemplo de gamificación que en Prevencontrol desarrollamos para el Departamento de Prevención de Ferrer es el serious game llamado The Safe Way. ¿En qué consiste esta formación gamificada?

Un tablero virtual nos muestra una escena propia de cualquier ciudad: edificios, carreteras, zonas verdes y vehículos. El jugador deberá desplazarse entre las diversas construcciones con la finalidad de acceder a los contenidos de la formación y sumar puntos, una estrategia de competición que ayuda a motivar e incentivar la participación (concepto de “recompensa”).

The Safe Way presenta una dinámica mediante la cual, y a través de un click, se pone en práctica todo lo aprendido sobre movilidad, seguridad en la conducción, gestión del tiempo, ergonomía, etc. El alumno (o trabajador) tiene la libertad de ir explorando el tablero cuando quiera hasta completar todos los retos que se le plantean. Una formación en movilidad y seguridad al volante dinámica, entretenida y, sobre todo, eficaz.

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